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De la Naturaleza a la Madre Tierra

Pandemia, crisis civilizatoria, utopía y transición

Carlos Andrés Duque Acosta, Ph. D.

Año 2020. El Covid-19, que había iniciado a finales del 2019 como un raro virus en la ciudad de Wuhan, China, se ha globalizado, ha adquirido el carácter de pandemia obligando al confinamiento de la población mundial. A diciembre de 2020 las cifras de contagiados y decesos sigue en aumento. Las vacunas que empiezan a aparecer para inmunizarnos frente al virus aún dejan muchas dudas. La pandemia que hoy afrontamos, como reflejo ambiental de la crisis civilizatoria, debido al cambio climático efecto del calentamiento global y a las dinámicas extractivistas que afectan los equilibrios ecosistémicos, se suma a la situación catastrófica multidimensional (ecológica, económica, política, moral) que ya había sido señalada por varios autores (Stengers, 2015; Klein, 2015).

Las ciencias sociales y humanas se enfrentan a nuevos desafíos analíticos y conceptuales para tratar de entender la inédita realidad que se empieza a instalar frente a nuestros ojos, frente a nuestros cuerpos. Esta pandemia global que enfrentamos nos ha permitido observar con serenidad el agotamiento de la filosofía tradicional. La filosofía europea hegemónica y sus cultores públicos (Zizek, Chul Han, Agamben, Preciado, etc.) giran en círculos antropocéntricos, logocéntricos, sin nada interesante que aportar ante la situación catastrófica multidimensional (ecológica, económica, política, moral) que se hace cada día más grave. Filosofía agotada, autorreferencial, marchita.

¿Habrá algún tipo de esperanza en la filosofía que se ha cultivado en otros lugares del planeta? En nuestro caso, en Nuestra América/Abya Yala[1] parecería ser que no. Más de medio siglo de reproducción acrítica de la tradición europea, décadas de elitismo y racismo epistémico intentando validarnos, autorizarnos ante la filosofía hegemónica (europea y norteamericana), décadas de intentar «blanquearnos» muestran hoy sus resultados. Salvo algunas excepciones, no filosofamos: nos autorizamos ante el Norte Global, ante el poder académico y sus anquilosadas estructuras en historia de la filosofía o literatura filosófica. Pero no pensamos.

Es en este contexto que surge esta reflexión pues en las últimas semanas hemos experimentado con mayor radicalidad el agotamiento que empiezan a exhibir ciertos conceptos. Uno de ellos, el de “Naturaleza”. Por tanto, en las siguientes líneas se planteará desde la filosofía, un camino para comprender -y habitar- de otra manera la relación entre el concepto de “Naturaleza” de origen euro-moderno y las plurales concepciones de “Madre Tierra” que tienen los pueblos ancestrales de Nuestra América/Abya Yala.

Como se expresó líneas arriba, existe algo que inquieta cada vez más de cierto discurso académico que hace parte del «sentido común», es decir, de aquella filosofía espontánea que nos informa subrepticiamente como lo explicaba el pensador italiano Antonio Gramsci (1970). Me refiero al uso del concepto «Naturaleza». Quizá, como efecto de lo que Boaventura de Souza Santos llama «pensamiento abismal», nos referimos de manera «natural», espontánea, a «naturaleza» para nombrar lo existente, lo que hay, lo experimentable físicamente, invisibilizando otra serie de relaciones fundamentales. Para De Sousa Santos (2009, p. 31):

«El pensamiento occidental moderno es un pensamiento abismal. Éste consiste en un sistema de distinciones visibles e invisibles. Las invisibles constituyen el fundamento de las visibles. Las distinciones invisibles son establecidas a través de líneas radicales que dividen la realidad social en dos universos, el universo de “este lado de la línea” y el universo del “otro lado de la línea”. La división es tal que “el otro lado de la línea” desaparece como realidad, se convierte en no existente, y de hecho es producido como no existente. No existente significa no existir en ninguna forma relevante o comprensible de ser.»

Siguiendo esta idea del pensador portugués, podemos convenir que el uso que damos al concepto de “naturaleza” deja por fuera o invisibiliza una dimensión más profunda, que va más allá de lo físico/tangible. De esta manera, podemos reconocer que existe cierto consenso en que el concepto de «naturaleza» es parte de una visión euro-moderna que instauró un reduccionismo metodológico (desde Descartes, Bacon, etc.) para objetivar, para estudiar lo que hay, lo existente. Es decir, podríamos afirmar que la «naturaleza» es la parte del cosmos que estudian los seres humanos a partir de las «ciencias naturales». Desde luego, en la tradición que inaugura el método cartesiano, este reduccionismo dualista (sujeto-objeto) es necesario para investigar analíticamente ciertos fragmentos de la realidad, de lo existente. No obstante, pareciera ser cada vez más evidente que esta prescripción metodológica de las “ciencias exactas” se extrapoló a todos los campos de la realidad. De la objetivación de lo existente para su estudio científico a la cosificación previa a la mercantilización hay un paso. Sobre esta base epistémica se fue instalando a partir del siglo XV el sistema capitalista hoy hegemónico (Dussel 1994; Quijano, 1992, 2000). Así, por ejemplo, volviendo al inicio de esta reflexión, parecería ser que el Covid-19 fue algo que surgió externamente, allá afuera, en la “naturaleza”. Es decir, que la pandemia que hoy afrontamos es un efecto inesperado, aleatorio, de la exterioridad física-natural y no un desenlace relacional, incluso predecible, de las sistemáticas acciones humanas contra los ecosistemas.

Ahora bien, antes de la llegada de los invasores europeos en el siglo XV a nuestro territorio, existía una visión espiritual del cosmos que cada pueblo milenario de Nuestra América/Abya Yala nombra/habita hasta hoy de diferentes maneras: Madre Tierra, Pachamama (pueblos aymaras, kichwas), Uma Kiwe (pueblo nasa), Ñuke Mapu (pueblo mapuche), Napguana (pueblo kuna), etc. Para nuestros pueblos ancestrales, desde Alaska hasta la Patagonia, la Madre Tierra se ha sentido/comprendido desde una conexión profunda con todo lo existente, que se expresa, mejor, que se experimenta en una vivencia de la inter-relación con el todo: no hacemos parte de la Madre Tierra, somos también. Desde este horizonte, el Covid-19 se empieza a comprender como un efecto de nuestra inter-conexión profunda con la Madre Tierra. Si la tierra está enferma, todas y todos, estamos enfermos. El virus pandémico es también un mensajero, está hoy entre nosotros para obligarnos a replantear muchas de las concepciones y experiencias que tenemos sobre la vida, la muerte y el cosmos. Quizá, si lo asumimos como aprendizaje, para llevarnos a otros niveles de conciencia. Como lo expresó bellamente el escritor William Ospina (2020):

«¿Por qué estamos viviendo esta pandemia como si fuera la primera de la historia universal? La verdad es que este pánico ha sido muy favorecido por el progreso. Los virus antes viajaban a caballo y en barco, ahora viajan en avión. Antes les llegaban a comunidades que sabían que la muerte existe, ahora les llegan a sociedades que primero sacaron la muerte de la casa y después la sacaron de la conciencia.»

Para no extender el argumento, simplificando un poco, nos encontramos frente a una inconmensurabildiad de orden ontológico: de una parte, la ontología euro-moderna occidental hegemónica fundada en el dualismo (sujeto-objeto), antropocéntrica, individualista, secularizada, desde la que se entiende la “naturaleza”. Del otro lado, la expresada como Madre Tierra en los pueblos del Sur Global, en lo tri-continental excluido (África, Asia, Nuestra América/Abya Yala), fundada en una ontología relacional, cosmo-biocéntrica, comunal, espiritual. Pero habría que fijarse en un detalle clave que puede marcar la diferencia y que he defendido en mi tesis doctoral (Duque, 2019): la relacionalidad ontológica incluye a la dualidad ontológica; el cosmocentrismo incluye al antropocentrismo y, en términos epistemológicos, el diálogo de saberes y prácticas incluye al eurocentrismo. Por ejemplo, que el agua sea concebida como la unión a partir de un enlace covalente de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O) no implica que no pueda ser asumida también como sagrada, como la «leche de la Madre Tierra» como dicen los hermanos aymaras. Desde luego, esta última comprensión ha sido hegemonizada de forma capitalista, mercantilista, por la primera. En otras palabras, estamos frente a una «hegemonía ontológica» (Descola, 2018) que no nos permite asumir el Covid-19 como un efecto relacional de lo que somos, hemos sido y estamos siendo. La expresión ancestral lakota “Mitakuye Oyasin” que significa “todo está conectado”, “todo está relacionado” y que desde la filosofía podemos entender como parte de una ontología relacional o mejor, en palabras de la filósofa Patricia Noguera (2013), como una onto-estética relacional, puede marcar un derrotero para nuevas formas de sentir/pensar/habitar.

En varios espacios públicos donde han sido expuestas las anteriores tesis, se me ha insistido en que «la jerga de las ontologías» cierra el debate en tanto lo vuelve muy abstracto, muy des-personalizado, muy academicista incluso. Hago entonces el ejercicio honesto y pregunto en términos de armonizar estas dos «narrativas en conflicto», como suele decirse hoy en día: ¿quiénes deberían dar el salto, digamos, de subversión ontológico-política o de ampliación de consciencia?, ¿quiénes tienen frente así solo una “naturaleza” o quienes habitan la Madre Tierra?, ¿quiénes solo, de manera eurocéntrica, antropocéntrica, VEN «Naturaleza»? VEN, en mayúsculas, de solo «ver», «observar», «representar»; «oculocentrismo cartesiano occidental», lo llama Silvia Rivera-Cusicanqui (2015, p. 25, 317)? Volviendo al expediente pandémico parece cada vez más evidente que necesitamos, en especial desde nuestros territorios, abrirnos, sensibilizarnos, habitar la potencialidad ancestral, milenaria, que también nos constituye, para sentir/pensar/habitar la interconexión profunda que somos y estamos siendo (Kusch, 2000); nuestro ser-tierra (De la Cadena, 2017), nuestro cuerpo-tierra (Noguera, 2010), como parte de la Madre Tierra que somos, que estamos siendo. Esta narrativa ―y sobre todo: práctica― puede darnos luces para des-mercantilzar el mundo, para re-encantarlo, para re-sacralizarlo, para re-poetizarlo. Por aquí va la discusión abierta de quienes reflexionan sobre la posibilidad de nuevas utopías, de transiciones civilizatorias (decoloniales, anti-patriarcales, eco-territoriales, interculturales críticas, etc.) en estos tiempos de desconcierto.

Bibliografía

Descola, P. (2016, diciembre 26) Diálogos transatlánticos: Philippe Descola. Canal Encuentro. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=OF9JlrkP2hY

Duque, C. (2019) La ampliación ontológico-política del Buen Vivir/Vivir Bien como praxis transmoderna. Tesis doctoral versión pública. Disponible en: http://repositorio.unicamp.br/jspui/handle/REPOSIP/335688

Dussel, E. (1994) 1492: el encubrimiento del otro: hacia el origen del mito de la modernidad. UMSA. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Plural Editores, La Paz.

De La Cadena, M. (2017, mayo 17) ¿Qué son, quiénes son y qué quiere decir seres de la tierra? RedGE Perú. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=gBs5wQU755M

De Sousa Santos, B. (2010) Para descolonizar Occidente: más allá del pensamiento abismal. CLACSO/Prometeo Libros, Buenos Aires.

Gramsci, A. (1970) Introducción a la filosofía de la praxis. Selección y traducción de J. Solé Tura. Ediciones Península, Barcelona. Disponible en:

https://marxismocritico.files.wordpress.com/2011/11/introduccion-a-la-filosofia-de-la-praxis.pdf

Klein, N. (2015) Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima. Paidós, Buenos Aires.

Kusch, R. (2000). América Profunda. Tomo II de Obras Completas. Editorial Fundación Ross, Rosario, Argentina.

Noguera, A. (2010) «Cuerpos-Tierra. Ethos ambiental en clave de la lengua de la Tierra», en: Revista Sustentabilidades, Universidad de Santiago de Chile, No. 2, Año 1, p. 3-14.

Noguera, A. (2013) “Ethos ambiental em clave del pensamento estetico ambiental complejo”, en: Direito, justiça e ambiente: perspectivas franco-brasileiras. Lobato, A.; Pierre, P. (coord.). Editora da Furg, Rio Grande.

Ospina, W. (2020, abril 12) ¿Por qué hay tanto miedo? Diario El Espectador. Recuperado de: https://www.elespectador.com/opinion/por-que-hay-tanto-miedo-columna-914016

Quijano, A. (1992) «Colonialidad y modernidad/racionalidad». En: Revista Perú Indígena, Vol. 13, no. 29, Lima, pp. 11-20.

Quijano, A. (2000) «Colonialidad del Poder, Eurocentrismo y América Latina». En Colonialidad Del Saber y Eurocentrismo (Edgardo Lander, editor) UNESCO-CLACSO.

Rivera-Cusicanqui, S. (2015) Sociología de la imagen.Tinta Limón editores, Buenos Aires.

Stengers, I. (2015) No tempo das catástrofes. Editora Cosac e Naify editora, São Paulo.

Walsh, C. (2018) ¿Interculturalidad y (de)colonialidad? Gritos, grietas y siembras desde Abya Yala. Disponible en: https://redivep.com/sitio/wp-content/uploads/2018/04/CATHERIN-WALSH.pdf


[1] Abya Yala es el nombre indígena pre-hispánico de nuestro continente aceptado por todos los pueblos indígenas. Abya Yala es una palabra de origen Kuna, significa «tierra en plena madurez», «tierra en plenitud», «tierra de sangre vital», «tierra de vida». El pueblo Kuna es originario de la sierra nevada al norte de Colombia; habitaba la región del golfo de Urabá y de las montañas de Darién. Actualmente vive en la costa caribeña de Panamá, en la comarca de Kuna Yala (San Blas). Existe también otro nombre de América en kichwa, Tawantinsuyu («Las cuatro regiones o divisiones») que era como se conocía el incariato o el imperio incaico en la época precolombina; asimismo, los mexicas, llamaban Anáhuac a su territorio ancestral pre-hispánico. Al respecto, nos dirá Catherine Walsh (2018, p. 2): «Pienso y escribo desde Abya Yala. Así llamo la atención a las políticas de nombrar; “América hispana” y “América Latina” son parte del peso colonial de las políticas impuestas que en su nombrar hacen poseer, controlar y eliminar. Abya Yala, que significa “tierra en plena madurez” en la lengua de los pueblos kuna-tule originarios de las tierras ahora llamadas Colombia y Panamá, es el nombre que existió antes de la invasión-conquista. Y es el nombre que los pueblos originarios de todas las Américas colectivamente propusieron de nuevo en 1992, para contrarrestar las celebraciones del “descubrimiento” y la continuidad colonial. Abya Yala es una opción (no eurocéntrica, no antropocéntrica y no patriarcal), una opción con enraizamiento territorial en la cual todos los seres formamos parte.» Subscribo en esta reflexión las anteriores palabras.

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MANIFEST ZUM GLOBALEN GUTEN LEBEN

Die  Bewegung zum globalen guten Leben vereint und verbindet Menschen, Gruppen und soziale Bewegungen, die Gutes Leben als Horizont annehmen oder haben, als einen anderen Weg gegenüber den kolonisierenden Strömungen der einfallenden europäischen Monarchien, die die Welt seit 500 Jahren unter auferlegten Formen des Denkens und der Religion führen.

Das offensichtliche Versagen einer Lebensweise in der Welt, die der Natur und den Menschen widerspricht, hat zur Suche nach anderen Wegen geführt, darunter die gesammelten Erfahrungen indigener oder tausendjähriger Völker, die vor mindestens 20.000 Jahren in Abya Yala oder Amaruka (Amerika) lebten und viel zu bieten und zu teilen haben.

Der durch die Kolonialisierung verursachte Bruch hat es nicht geschafft, unsere uralten Völker auszulöschen. Sie haben überlebt und Widerstand geleistet, auf die eine oder andere Art, die einen besser als die anderen. Von dort aus standen wir mitten in der Nacht auf, um das Licht zu entzünden und zu verbreiten, wie es uns unsere Großeltern nach 500 Jahren gesagt haben. Wir sind die Erben, Fortsetzer und Weber all dieser Weisheiten, Praktiken und Werte, um Buen Vivir in den verschiedenen Sprachen, Formen und Farben des Abya Yala hochzuhalten.

Wir sind eine plurale Bewegung, geschützt durch Differenz und Vielfalt, charakteristisch für die Natur, zu der der Mensch gehört und dessen Existenzgefühl darin besteht, Gleichgewicht und Harmonie zwischen seinen verschiedenen Seiten und Positionen zu finden, um zu vermeiden, in jede Art von Dogmatismus oder Fanatismus zu fallen. Der Gegensatz ist die Konstante des menschlichen und natürlichen Lebens, der zu Meinungsverschiedenheiten, Streitigkeiten und Kämpfen führt, um davor geschützt zu sein, ist das Instrument die Schlichtung und Übereinstimmung auf der Grundlage des Prinzips der «Harmonie von symmetrischen und asymmetrischen Komplementären».

Es ist eine völlig andere Zivilisation als die, die uns nach der gewaltsamen Invasion auferlegt wurde und die versucht, den Gegner oder eine andere Position und Haltung aufzuheben oder zu eliminieren. Im Grunde genommen erzeugt sie kontinuierlich Krieg, Tod, Zerstörung, Gewalt und Schmerz. Wir sind uns bewusst, dass es nicht einfach ist, in Harmonie und Gleichgewicht zu leben (gutes Leben), aber wir haben die Perspektive, die Werkzeuge und das Wissen, die seit Jahrhunderten in den Gemeinschaften und in den spirituellen Autoritäten unserer Völker hinterlegt sind, um von dieser komplementären Philosophie aus zu reagieren und die Wiederherstellung der Stabilität und Aufrechterhaltung der Gerechtigkeit als Hauptquelle für ein nachhaltiges und symbiotisches Leben zu suchen.

In diesem Sinne nehmen wir das Gute Leben als Mittel und Instrument an, um unser persönliches und gemeinschaftliches Leben wiederaufzubauen. Dies ermöglicht es uns, eine andere Lebensweise wiederzuentdecken, eine andere Art, die Realität zu verstehen, basierend auf dem Wissen und der gesammelten Erfahrung der gesamten Menschheit und entgegen der aktuellen Markt- und Entwicklungsvision.

Wir verstehen, dass die sogenannte Zivilisation als ein Projekt entstanden ist, um mit Mutter Erde zu brechen und alles Weibliche im Leben zu kontrollieren. Sie trennte uns von der Natur, die als minderwertig und nur als ein Objekt für den Gebrauch des Menschen betrachtet wird. Sie tat dasselbe mit Frauen, Sensibilität, Zuneigung, Sexualität, Göttinnen, den Armen Europas; sogar mit den Völkern anderer Orte, anderer Farben und anderer Weltanschauungen und Philosophien in den letzten 500 Jahren.

Nach mehr als 2000 Jahren des Auferlegens dieser Art des Verstehens und Bewohnens  in Europa und auf der ganzen Welt sind Frauen, sexuelle Verschiedenheiten, Spiritualitäten und indigene Völker aller Farben von Mutter Erde aufgestanden, um zu sagen, dass wir nicht mehr Diskriminierung wollen, dass wir die Vielfalt aller Menschen und aller Kulturen respektieren wollen.

Respekt vor der Erde, dem Wasser, der Umwelt und allen Wesen, die das Leben auf diesem Planeten ausmachen und ermöglichen, dass  wir sie als unsere Brüder betrachten, weil wir eine weitere Spezies der Natur und des heiligen Kosmos sind.

Wir hinterfragen diese abgenutzte Zivilisation, die Mensch und Natur zerstört hat. Wir verstehen, dass die eurozentrischen Strömungen, egal welcher Richtung dieselbe Art und Weise teilen, die Realität, den Menschen und seine Beziehung zur Natur zu verstehen und die völlig anders sind als die der indigenen Völker auf der ganzen Welt, einschließlich des indigenen tausendjährigen Europas. Diese Trends zielen im Wesentlichen auf wirtschaftliche Veränderungen ab, lassen jedoch die Konzepte und Institutionen, die durch diese Art des Sehens und Handelns in der Welt geschaffen wurden, unverändert. Wir schlagen vor, zu den Grundsätzen des Gleichgewichts, des Respekts und des guten Lebens, als zweck, der die Mehrheit der Menschheit seit Tausenden von Jahren geleitet hat, zurückzukehren.

Im Westen gibt es diejenigen, die verstanden haben, dass sie auch der Kolonialisierung zum Opfer gefallen sind und das Wissen und die Praktiken ihrer indigenen Vorfahren unter Bezugnahme auf das «Gemeinwohl», das sich auf derselben Wellenlänge wie Gutes Leben befindet, als Referenz nehmen. Und das Gleiche passiert in Afrika (Ubuntu) und in Asien; das heißt, überall auf Mutter Erde. Folglich geht es nicht darum, neue Abenteuer zu erleben oder in die Vergangenheit zurückzukehren, sondern die gesammelten Erfahrungen indigener Völker aus aller Welt sowie die positiven Aspekte der selbsternannten „Zivilisation“ zu nutzen.

Wir verstehen, dass der Links-rechts-Binarismus nicht die Gesamtheit des Denkens und der Absichten oder Bestrebungen vieler Gruppen auf der Welt darstellt, aber gleichzeitig wissen wir, dass es eine Art und Weise ist, wie die Mehrheit der Menschen derzeit in diesen Begriffen und Codes agiert, um Positionen innerhalb des Kapitalismus einzunehmen. In diesem Sinne befinden wir uns auf der linken Seite, stehen jedoch der orthodoxen und dogmatischen Linken kritisch gegenüber, die sich letztendlich auf die Suche nach der Macht für ihre persönlichen Zwecke konzentriert.

Gutes Leben ist ein sozialpolitisch-spirituelles System, das das System der Natur, d.h. des Lebens, in einer menschlichen Version und Anwendung reproduziert. Es ist eine integrale Denkweise, die auf alle Elemente anwendbar ist, die das Leben sozial und natürlich machen. Wir wollen eine lebendige, wechselseitige, komplementäre, entsprechende, gegenseitige Welt aufbauen, in der „alle Welten passen“, wie die Zapatisten sagen.

In diesem Sinne machen wir deutlich, dass das Gute Leben kein Entwicklungsmodell oder eine Alternative zur Entwicklung ist, wie einige es präsentieren wollten. Wir setzen uns für Respekt ein und dafür, Ungleichheiten abzubauen und wenn möglich zu beseitigen, in dem Verständnis, dass sie der Keim sind, der Ausbeutung, Armut, Kriminalität, Krankheit und Leiden ermöglicht. Unser Vorschlag ist es, sie auf das Minimum zu reduzieren, das unter Menschen möglich ist, genauso wie bei anderen Lebewesen.

Für die Rechte ist das Kapital das Zentrum, für die Linke der Mensch, für das Gute Leben das Leben als Ganzes. Wir sind daher der Meinung, dass die Gemeinschaft über dem Öffentlich-Staatlichen und dem Privaten stehen sollte. Die Gemeinschaft (kooperativ, assoziativ, gruppenweise, kollektiv) muss über der Wirtschaft und dem individuellen Eigentum stehen, ohne diese jedoch zu ignorieren oder aufzuheben. All dies innerhalb eines plurinationalen Staates, der die Möglichkeit gibt, unter uns, die wir unterschiedlich, aber komplementär sind, zu teilen und zusammen zu leben.

In unserer Bewegung praktizieren wir Konsens, und nichts wird entschieden oder getan, weil sich die Mehrheit gegenüber der Minderheit durchsetzt, wie in der Demokratie üblich. Wir bemühen uns um Einigung, Schlichtung, Vermittlung, Entschädigung, um aus allen Formen des Wettbewerbs herauszukommen, die das Leitprinzip des rechten und linken Eurozentrismus sind. Wir sind daran interessiert, die neue Welt aufzubauen. Unsere Energie wird nicht grundlegend für die Zerstörung des Kapitalismus, für den Wahlkampf oder die Machtergreifung eingesetzt, aber wir nehmen zu all dem eine Position ein. Wir sind mehr durch Aktionen des täglichen guten Lebens motiviert als durch Aktionen des Widerstands gegen das neoliberale Modell oder die Entwicklung.

Wir stellen das Konzept der Diktatur des Proletariats oder einer anderen in Frage, weil es letztendlich das Modell der Herrschaft einiger über andere aufrechterhält. Wir wissen jedoch, dass Protest und Streik wesentlich sind, um das zu erreichen, was wir wollen. Wir werden mehr von der „sozialen Rebellion“ ermutigt, die einen anderen praktischen und konkreten Weg hervorbringt als demokratische Wahlen und gewalttätige Wege. Aber wir nehmen angesichts dieser auftretenden Szenarien dennoch Positionen ein und unterstützen oder kritisieren professionelle Politiker und politische Parteien, die als die einzigen öffentlichen und sozialen Verwaltungseinheiten dargestellt werden.

Mit der Linken markieren wir Begegnungen und Entfernungen und eröffnen andere Wege, die echte Möglichkeiten für tiefgreifende Veränderungen bieten können, und keine neuen Trugbilder, die sich um sich selbst  drehen. Wir möchten all jenen Hoffnung geben, die keine Mechanismen für Veränderungen in politischen Parteien sehen, um andere unterschiedliche Prozesse zu generieren, weg von bekannten und gescheiterten Praktiken.

Wenn du wie wir den Ruf von Mutter Erde spürst, all die Kraft und den kreativen Wahnsinn hervorzubringen, um gemeinsam die Welt aufzubauen, die wir für unsere Kinder wollen. Wenn du wie wir den Drang verspürst, Maßnahmen zu ergreifen, um eine Welt der Fürsorge für alle Lebensformen aufzubauen. Wenn du wie wir die Pandemie des Kapitalismus satthast, dann schließe dich dem Buen Vivir an.

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Organizaciones que caminan en el Buen Vivir

Ejército Zapatista de Liberación Nacional (México) https://enlacezapatista.ezln.org.mx/

Confederación Nacional Agraria (CNA) del Perú

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Le Mouvement Global du Bon Vivre

Le Mouvement Global du Bon Vivre rassemble et lie des personnes, des collectifs, des mouvements sociaux qui adhèrent ou qui ont comme idéal le Bon Vivre en tant q´ une autre voie aux courants euro-centriques et réductionnistes qui dirigent le monde depuis 500 ans. L’échec des plusieurs conceptions obscurantistes et des projets contre nature a amené la recherche d’autres chemins. Un de ceux –ci provient de l’expérience accumulée des peuples autochtones millénaires qui habitent en Abya Yala (l´Amérique) depuis au moins 20 000 ans et qui ont beaucoup à offrir et à partager.

La rupture colonisatrice imposée par les monarchies européennes n’a pas réussi à  terminer avec les peuples ancestraux qui ont survécu et résisté à  différents niveaux. Depuis, « Nous nous levons la nuit pour allumer et étendre la lumière. » comme disaient nos ancêtres, qu’on devrait le faire après 500 ans. Nous sommes les héritiers, les adeptes et les tisserands de toutes ces sagesses, pratiques et valeurs ; déployant le Bon Vivre dans les différentes langues, formes et couleurs d´ Amaruka ou d´ Abya Yala.

Nous sommes un mouvement pluraliste, renforcé par la différence et la diversité,  propre de la nature de laquelle l’humain fait partie et dont le sens de l’existence est dans la recherche de l’équilibre et de l’harmonie parmi ses différents aspects et points de vue qui contribuent  à éviter le dogmatisme et le fanatisme. L’opposition est la constante de la vie humaine et naturelle, celle qui génère des séparations,  des obstinations et  des disputes. Face à elle, nous proposons  la conciliation et l’accord fondé sur le principe de « l’harmonie des complémentaires ».

Un point de vue absolument  différent au paradigme de civilisation qui cherche à annuler ou à éliminer l’opposant, position et attitude qui détruit  et qui entraîne  continuellement  la guerre,   la mort,  la destruction,  la violence, la douleur. Nous sommes conscients que ce n’est pas facile de vivre en harmonie et en équilibre (Bon Vivre), mais nous avons la perspective, les outils et les connaissances pour construire dans cette philosophie complémentaire, pour toujours rechercher à rétablir la stabilité et à  maintenir l’équité comme source principale d’une vie permanente et symbiotique.

En ce sens, nous voulons rendre visible, augmenter et consolider ces ontologies, épistémologies, axiomes, herméneutiques pour reconstruire nos vies personnelles et communautaires. À partir d’une nouvelle manière de comprendre la réalité, trouver un autre mode de vie et d´établir d’autres types de relations que celles imposées par la civilisation capitaliste. Nous comprenons que cette civilisation est apparue comme un projet pour rompre avec la Terre Mère et pour contrôler le féminin de la vie. La civilisation s’est séparée de la nature, l’a catégorisée d’inférieure,  l´a fait devenir en objet  et l´ instrumentalisée. Le même processus a eu lieu avec les femmes, la sensibilité, l’affectivité, la sexualité, les déesses, les pauvres d’Europe et cela  s’est étendu durant les 500 dernières années à tous les autres lieux, peuples, couleurs, cosmovisions et philosophies du monde.

Après plus de 2000 de ce mode d´existence,  en  Europe et partout dans le monde, les femmes, les diversités sexuelles, les spiritualités, les peuples autochtones de toutes les couleurs de la Terre Mère, se lèvent  pour dire que nous ne voulons plus pour aucun humain et pour aucun peuple le patriarcat, le machisme, le racisme, le classisme, le sexisme, l’homophobie, la xénophobie, le nationalisme. De même, nous ne voulons plus d’extractivisme, d’écocide, de torture, d’agressions envers les autres êtres de la Mère Terre. Nous nous sentons partie de la nature et du cosmos sacré,  en unité  avec les autres êtres vivants qui sont nos frères et  nos soeurs et qui jouent un rôle fondamental dans l’équilibre et le Bon Vivre de la planète.

Nous ne questionnons pas seulement le classisme puisque ce n’est qu’une des parties des conflits sociaux de toute une autre série de facteurs fondamentaux, structuraux qui mènent aux paradigmes homogénistes et suprématistes. Les différences qui existent entre les promoteurs du capitalisme et du socialisme-communisme sont essentiellement des différences de clases. En effet, tous  deux partagent les mêmes préjugés conceptuels sur la réalité, la nature, la science, la culture, la société. Nous nous en démarquons par nos principes et nos valeurs.

Nous aspirons à une décolonisation des courants provenant de l’eurocentrisme de gauche, pour pouvoir avancer vers des changements profonds de la société  sans rester à de simples changements épidermiques comme ceux qu’on a vu durant toutes ces années et qui n’ont  été rien de plus que du « gatopardisme », un simple changement de peau pour que tout reste pareil. Deux tendances hégémoniques qui prétendent essentiellement à des changements économiques mais qui laissent inaltérées les conceptions et les institutions créées par le réductionnisme et la pandémie civilisationnelle.

En occident, il y a des gens qui ont compris qui eux aussi sont des prisonniers du colonialisme eurocentrique, matérialiste, positiviste, rationnel, dogmatique et qui ramène les savoirs et pratiques de leurs ancêtres autochtones ont comme référant le Bien Commun qui va dans le même sens que le Bon Vivre. La même chose en Afrique avec l’Ubuntu et en Asie. Conséquemment, il ne s’agit pas d’expérimenter de nouvelles aventures ou de retourner dans le passé mais de profiter des expériences de vie accumulées des peuples autochtones de partout dans le monde et même des expériences positives de la nommée « civilisation ».

L’axiome politique droite-gauche est un dogme colonisateur, imposée au monde par le monothéisme politique pour diviser les êtres humains. Cependant, nous sommes conscients que c’est la manière selon laquelle la majorité des êtres humains se situe dans ces termes et ces codes pour prendre position dans le capitalisme. En ce sens, nous nous situons à gauche mais nous sommes critiques de la gauche, spécialement de la gauche orthodoxe, institutionnelle, électorale, instrumentaliste. En dehors de cette dichotomie hégémonique, nous nous inscrivons dans « l’altérité » face à toutes les pensées: unique, monarchique et eurocentrique. Nous ne plaidons pas pour un changement civilisationnel mais pour une trans-civilisation pour sortir de tout le modèle anthropocentrique, anthropomorphe, géocentrique, moniste, cartésien, objectivateur, qui a créé l’empire gréco-romain avec son paradigme centralisé sur la raison instrumentale.

En ce sens, nous précisons que le Bon Vivre n’est pas un modèle de développement, ni une alternative à celui-ci, comme l’ont présenté de façon déformée les progressistes. Le Bon Vivre est un système socio-politique-spirituel qui reproduit le système nature dans une version et application humaine. Ce n’est pas seulement un projet culturel, mais un paradigme intégral s’appliquant à tous les éléments qui forment la vie sociale et naturelle. Nous aspirons à construire un monde vital, réciproque, complémentaire, correspondant, mutuel, dans lequel « cohabitent tous les mondes » comme disent les zapatistes.

Nous aspirons à diminuer les inégalités, car nous comprenons que les iniquités entraînent ou sont le point de départ, de l’exploitation, la pauvreté, la délinquance, la maladie et la souffrance. Notre proposition est de les réduire au minimum entre les humains, et entre les humains et tous les autres êtres vivants. Pendant que le capital se trouve au coeur de la droite, l’homme est au centre de la gauche alors que dans l’altérité du Bon Vivre c’est la vie dans son ensemble qui est au centre.

Par conséquent, nous considérons que la communauté doit être au-dessus du public-état et du privé De cette façon, nous voulons sortir de la binarité, de la privatisation et de l’étatisme, mettant ainsi le communautaire (coopératif, associatif, groupal, collectif) comme une autre entité fondamentale et primordiale sur l’économie et la propriété. Tout ceci à l’intérieur d’un état plurinational, rendant possible le partage et la cohabitation de la multiplicité de l’hétérogénie à l’inverse d’un État uniciste, pyramidal et répressif qui nous gouverne actuellement.

Dans ce mouvement, nous pratiquons la biocratie et le consensus et rien n’est décidé ni fait en fonction de la majorité qui remporte sur la minorité comme dans la démocratie. Nous cherchons l’accord, la conciliation, la médiation, la compensation, pour sortir de toute forme de compétition, principe de base qui régit l’eurocentrisme de droite et de gauche.

Construire le nouveau monde et y vivre nous intéresse plus que détruire le capitalisme et nous dédier à la prise de pouvoir. Nous préférons les projets collectifs de production régénératrices et de nouveaux modes de vie plutôt que dédier tout notre temps à la lutte électorale. Nous estimons plus les actions de résistances quotidiennes face au développement et au néolibéralisme que de mettre tous nos efforts dans la lutte armée pour attaquer le pouvoir, pour ensuite nous dévouer à le défendre et ainsi nous convertir en autorités dominatrices en cherchant à conserver ce même pouvoir politique. C’est pour cette raison que la « rébellion sociale » qui génère une nouvelle forme de vie, nous anime davantage que les révolutions armées et les élections démocratiques, même si nous assumons nos positions face à ces scénarios, entre autres en appuyant ou en critiquant les politiciens professionnels et les partis politiques présentés comme les seules entités de direction publique et sociale.

De cette façon, nous ne sommes pas une force qui s’ajoute à la gauche mais nous avons avec elle des points de convergences et des divergences, ouvrant ainsi d’autres possibilités réelles de changements profonds  et pas seulement des écrans de fumés. Nous cherchons à donner de l´ espoir à quiconque ne voit pas dans les partis politiques des mécanismes de transformation, pour ainsi générer d’autres processus depuis l’altérité et éloignés des pratiques qui sont connues et qui ont échouées. En dernier lieu, ce que nous faisons c’est de systématiser les expériences de rébellions des différents peuples dans le but de guider et éclairer ceux et celles qui ne voient toujours pas qu’il y a quelque chose au-delà du mode de pensée hégémonique et suprématiste.

Si comme nous, tu sens l’appel de la Terre Mère  pour faire fleurir tout le potentiel et la folie créatrice pour construire ensemble le monde que nous voulons voir pour nos enfants. Si comme nous, tu ressens l’urgence d’agir pour créer un monde qui prend soin de toutes les formes de vie. Si comme nous, tu en as assez de la pandémie du capitalisme, ¡joins-toi au Bon Vivre!

mail: elbuenvivir@riseup.net (On parle français)

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Primer Programa Mundial para la Vida de la Madre Tierra y el Buen Vivir de la Humanidad

Por: EZLM

21 MARZO 2020 SAKUBEL COMUNICADO DEL EZLM…2020

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN MUNDIAL

A los Pueblos del Mundo,

A la Humanidad,

Como primer paso hacia la Revolución Internacional por la Vida, Nosotros, Nosotras del Ejército Zapatista de Liberación Mundial (EZLM) en un acto de solidaridad con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y con todos los Pueblos del Mundo que luchan por la Vida y la Madre Tierra, presentamos el siguiente documento de trabajo previsto para los próximos años:

Primer Programa Mundial para la Vida de la Madre Tierra y el Buen Vivir de la Humanidad

Preocupad@s por las múltiples crisis humanas y revueltas de los pueblos en la geopolítica mundial en los últimos ocho meses en Irak, Hong Kong, Ecuador, Bolivia, Beirut, Marruecos, Argelia, Chile, India, Alemania, Papuasia, España, Cataluña, Irán, Francia, Italia, Brasil, Colombia, Georgia, Croacia, Cisjordania, Kirguistán, República Checa, Venezuela, Colombia, que demuestran sin duda ninguna que el “Estado fallido” se está generalizado en todos los países del mundo por ser alimentado desde hace muchas décadas con el antagonismo entre las políticas y acciones nacionales que promueven la Paz y la políticas y acciones nacionales que promueven la Guerra, mercado neoliberal ubicado en el primer lugar del PIB Mundial después del tráfico de drogas.

Tomando en cuenta que la gran desigualdad económica en el mundo entre ricos y pobres incrementa los crímenes, las injusticias, las guerras, las muertes, la destrucción, las desapariciones, la violencia, los asesinatos, los tráficos de drogas y de humanos como lo confirman los múltiples informes de los Centros de Derechos Humanos en el Mundo, así como los informes del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,

Tomando en cuenta las infinitas injusticias que viven todos los Pueblos originarios del Mundo y otros pueblos ante un sistema capitalista y un sistema patriarcado que los quiere desaparecer, violando su Derecho a Vivir en este Planeta,

Tomando en cuenta que la impunidad aún sigue vigente en este Mundo, que la burocracia en los sistemas de Justicia nacionales e internacionales frena la posibilidad de alcanzar la Justicia para las víctimas y apaga la esperanza a los y las que piden a gritos esa Justicia,

Tomando en cuenta que son los ricos que hay que erradicar y no los pobres como lo estipula incorrectamente el objetivo 1 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible promovido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU),

Tomando en cuenta el análisis epistemológico, semántico, histórico y empírico que hemos realizado respeto al concepto de Desarrollo nacido del Plan Marshall en 1947, y en base al análisis de los múltiples informes de la Organización de las Naciones Unidas, hemos llegado a la conclusión de que ese concepto de Desarrollo aplicado en praxis a través de programas internacionales ha mostrado a lo largo de su evolución una total ineficacia para alcanzar la Justica Económica, Social, Cultural, Política y Ecológica en el Mundo,

Tomando en cuenta la Juventud de nuestros Pueblos originarios y la Juventud mundial atrás de Greta Thunberg que gritan con rabia y desesperación a sus mayores un “YA BASTA” con el sistema capitalista que destruye la Madre Tierra y la Vida en el Mundo, y con el fin de asegurar junto y para la Juventud Mundial una Madre Tierra sana, un Buen Vivir para todos y todas y para los y las que aún no han nacido,

Tomando en cuenta que, a nivel del Mundo, la violación de los derechos de las Mujeres que luchan por un Mundo mejor se ha vuelto un hecho normal por un sistema capitalista y patriarcado que mata a las Mujeres, las desaparecen, las violan, las torturan, las desprecian y les niegan el Derecho de Vivir con Dignidad,

Tomando en cuenta que al analizar los informes y las políticas relacionados al Desarrollo promovidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, se destaca una imposición dictatorial del modelo capitalista y por lo tanto no sustentable a través de proyectos, y, analizando la realidad de los Pueblos originarios involucrados en tales proyectos, se ha llegado a la conclusión de que estos proyectos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional violan el derecho a la libre determinación de los Pueblos originarios como lo estipulan los artículos 3 y 4 de la Declaración de las Naciones Unidas de los Derechos de los pueblos indígenas,

Reafirmando que los 50 y picos de muros anti-migraciones en el mundo, como el que existe entre México y EE.UU de América, el que divide Palestina e Israel, las 15 vallas fronterizas que suman cerca de mil kilómetros en Europa, el muro entre Siria y Turquía, el muro entre Arabia Saudita y Irak, el muro entre Corea del Sur y Corea del Norte, el muro entre India y Bangladesh, el muro entre Botsuana y Zimbabue, los muros dividiendo al territorio kurdo, entre otros, solo generan miedo y racismo hacia el Otro, hacia la Otra y anulan la posibilidad de una Paz Mundial,

Reafirmando inaceptable que se mueran niños, niñas, hombres y mujeres migrantes en el camino hacia una vida mejor, sabiendo que la migración masiva está provocada por la extrema pobreza, misma provocada por las políticas neoliberales en el mundo como son las guerras alimentadas por los de arriba, la explotación de los recursos naturales por los de arriba y el despojo de las tierras de los Pueblos por los de arriba y considerando que los niños y las niñas enjaulados por el presidente de EE.UU de América, Donald Trump, es una violación inaceptable e imperdonable del Derecho del niño y de la niña como lo ratifica la Convención sobre el derecho del Niño del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF),

Sabiendo que los Pueblos originarios son unos de los primeros grupos en sufrir los golpes del capitalismo, y que están totalmente excluidos en las tomas de decisiones durante grandes reuniones de los de arriba como el G7, el G20 o la COP 25 y, considerando que los Pueblos originarios del Mundo no tienen su propio órgano autónomo dentro de la Organización de las Naciones Unidas, lo que solo alimenta la historia del genocidio y del dominio desde la Conquista europea sobre estos Pueblos originarios borrando así la posibilidad de hacer escuchar sus Voces en esferas internacionales,

Tomando en cuenta los graves problemas de Salud física y mental de los seres humanos en todas partes del Mundo como lo subrayan los múltiples informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la Organización de las Naciones Unidas así como el grave problema de la actual pandemia del COVID-19 también conocido como “coronavirus” que pone en riesgo la salud de los más frágiles y de los más pobres y, sabiendo que estos problemas de salud mundiales son el resultado del capitalismo que ha explotado a la Madre Tierra sin vergüenza provocando desequilibrio entre la salud de la Humanidad y la salud de la Madre Tierra,

Reafirmando que la cosmovisión de los Pueblos originarios en el Mundo, su relación armónica con la Madre Tierra, su concepto y aplicación del Buen Vivir como proyecto de Humanidad es la única solución viable para reencontrar equilibrio en este Planeta y asegurar Paz, Libertad, Justicia, Vida para todos los seres vivos del Planeta Tierra,

Reafirmando que los Pueblos originarios del Mundo tienen derecho a su libre determinación como lo estipulan los artículos 3 y 4 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas,

Y, en base a la consulta que hemos realizado en silencio durante más de 60 años al lado, con y para los Pueblos originarios de África, Oceanía, América, Europa y Asia,

Y en base al consenso unánime al cual hemos llegado entre los miembros del Comité Internacional Revolucionario del Ejército Zapatista de Liberación Mundial,

Hoy, 21 de marzo del 2020, nosotros como Pueblos originarios del Mundo que somos, entre la Guerra y la Paz, decidimos apuntar hacia la Paz y la Vida. Para lograr la Victoria hacia la Paz y la Vida en el Mundo, decidimos tomar medidas radicales para destruir el sistema capitalista y el sistema patriarcado, raíces mismas de la destrucción de la Vida en el Planeta Tierra, y así seguir con la construcción de nuestra autonomía, del Buen Vivir para todos y todas, el cuidado de nuestras culturas, de nuestra Madre Tierra, de nuestra cosmovisión, de nuestra memoria, de nuestro futuro.

Entonces, hemos decidido, como primer paso hacia la Revolución Internacional para la Vida, aprobar las siguientes acciones:

Conformar la Organización de los Pueblos Originarios Unidos (OPOU). Esta Organización internacional tomará decisión respeto al rumbo del proyecto de vida de los Pueblos originarios y todos los Pueblos que buscan construir su autonomía respetando la Madre Tierra y construyendo el Buen Vivir para la Humanidad.

La estructura de tal organización no será vertical sino horizontal siguiendo la gobernación representativa con un sistema donde las tomas de decisiones seguirán la lógica de los Pueblos originarios, es decir, que serán tomadas por consenso unánime. La Jefa suprema de esta Organización internacional será la Madre Tierra y sus guardianes, los Pueblos originarios. Su meta: reestablecer equilibrio vital en este Planeta Tierra y asegurar así la Vida para todos los seres vivos en este planeta, y finalmente, construir un mundo donde quepan muchos mundos.

Esta organización trabajará para asegurar la autonomía y la libre determinación de los Pueblos originarios y de todos los Pueblos del Mundo que buscan construir su autonomía. Un Acto constitutivo será establecido con los Pueblos originarios del Mundo y con los Pueblos del Mundo interesados en integrar esa Organización internacional, con el fin de conformar de manera legal la Organización de los Pueblos Originarios Unidos.

Adoptar la Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad. Esta Declaración es fruto de un trabajo colectivo internacional entre juristas y líderes sociales. Ha sido presentada en el Foro Mundial de las Alternativas, a los movimientos sociales y a las organizaciones presentes en la Cumbre de los Pueblos de Río de Janeiro en junio del 2012 y durante el Foro Social Mundial de Túnez en marzo del 2013.

Esta Declaración será la columna vertebral de la Organización de los Pueblos Originarios Unidos (OPOU). Está compuesta de 18 artículos que proponen estrategias para mantener la Vida de la Humanidad en armonía con la Madre Tierra y contra el sistema capitalista. La posibilidad de ratificar tal Declaración por parte de los Pueblos originarios del Mundo y por cualquier Pueblo del Mundo que busca construir su autonomía, se abre oficialmente hoy 21 de marzo del 2020.

Oficializar los primeros Pasaportes de Ciudadanía Universal. Este pasaporte será accesible a cualquier ciudadano o ciudadana del Mundo. Sin perder su nacionalidad ni identidad, el ciudadano, la ciudadana del Mundo, deteniendo este pasaporte tendrá derecho a una total libre circulación desde su país de origen hacia cualquier lugar del Planeta Tierra sin que tener que pedir visas. La Organización de los Pueblos Originarios Unidos, junto a los fundadores y promotores del proyecto del Pasaporte de Ciudadanía Universal (ONU incluida), se encargará de emitir los pasaportes y de rectificar, con las entidades nacionales de los países del Mundo interesados, las nuevas modalidades de tránsito para las personas físicas del Mundo deteniendo este Pasaporte de Ciudadanía Universal.

Crear el Banco Mundial Ético de los Pueblos Originarios (BMEPO). Este Banco concentrará la riqueza monetaria proveniente del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y de otras entidades de concentración o especulación del dinero en el Mundo y esta riqueza económica será utilizada, al 100 %, para las necesidades de los Pueblos originarios en el Mundo y para los Pueblos del Mundo que buscan construir su autonomía. Invitamos al actual secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, a sentarse en la mesa zapatista para establecer las condiciones y los términos de tal transferencia bancaria. Específicamente, los fondos apoyarán las siguientes actividades:

Defensa del territorio (condición sine qua non para asegurar la Vida de los Pueblos).

Construir la soberanía alimentaria (usando las técnicas de permacultura orgánica, agroecología orgánica y la sabiduría ancestral de cultivo de los Pueblos originarios).

Promover el Diálogo y la Unidad comunitaria (usando los métodos de la Comunicación No Violenta (CNV) y la Cultura por la Paz).

Fortalecer la Equidad de género.

Rescatar y revitalizar las Culturas y los Saberes ancestrales de los Pueblos originarios.

Seguir con la sanación colectiva de las memorias históricas, especialmente las que provienen del genocidio colonial.

Rescatar la sabiduría y la práctica de la Espiritualidad de los Pueblos originarios del Mundo.

Promover los Derechos Humanos, los Derechos de la Mujer, los Derechos de los Pequeños, los Derechos de los Pueblos originarios y los Derechos de la Madre Tierra.

Fortalecer el Sistema de Salud autónomo de los Pueblos originarios del Mundo.

Fortalecer el Sistema Educativo autónomo de los Pueblos originarios del Mundo.

Aumentar la Economía Social y Solidaria en el Mundo.

Mejorar las infraestructuras del Hábitat (por ejemplo, usar las energías renovables como paneles solares a escala local o usar las técnicas de captación del agua).

Pertenecer al Movimiento Mundial Cero Basura.

Mejorar las vías de comunicación tanto virtuales como materiales para todos y todas.

Asegurar la Formación continua de capacidades.

Crear la primera Red Internacional de la Mujer que Lucha (RIMUL). Se creará este espacio o red, según, en base a la libre determinación de las Mujeres del Mundo, es decir con, para y por las Mujeres que Luchan en el Mundo. A esta Red Internacional de la Mujer que Lucha, solo podrán acudir las Mujeres. No se aceptarán Hombres. Repetimos: no se aceptarán Hombres en esta Red Internacional de la Mujer que Lucha. Esta Red estará abierta a cualquier Mujer Verdadera que quiere construir junto a otras Mujeres Verdaderas un Mundo de Paz y Justicia desde su Luz interna y su Sabiduría femenina con el fin de crear Vida en el Planeta Tierra, para todos, todas y tod@s.

Crear la primera Red Internacional del Hombre que Lucha sin armas (RIHOL). Se creará este espacio o red, según, en base a la libre determinación de los Hombres del Mundo, es decir con, para y por los Hombres que Luchan sin armas en el Mundo. A esta Red Internacional del Hombre que Lucha sin armas, solo podrán acudir Hombres. No se aceptarán Mujeres. Repetimos: no se aceptarán Mujeres en esta Red Internacional del Hombre que Lucha sin armas. Esta Red estará abierta a cualquier Hombre Verdadero que quiere construir junto a otros Hombres Verdaderos un Mundo de Paz y Justicia desde su Luz interna y su Sabiduría masculina con el fin de crear Vida en este Planeta Tierra, para todos, todas y tod@s.

Crear la Corte Internacional de Justicia para Todos y Todas. Esta nueva instancia, a nivel internacional para la Justicia en el Mundo, combinará los métodos de búsqueda de la Justicia venidos del Derecho internacional, de los Derechos nacionales de cada país en el Mundo así como de los Sistemas de Justicia propios de los Pueblos originarios del Mundo con el fin de alcanzar de manera definitiva la Verdadera Justicia para los y las que aún esperan Justicia en este Mundo.

Crear la Organización Internacional de la Salud Holística (OISAH) que creará una red con nudos de conexiones desde abajo y la izquierda entre las Medicinas tradicionales provenientes de los Pueblos originarios del Mundo, así como con otras medicinas ancestrales como son el Ayurveda de la India o la Medicina tradicional china. Subrayamos que dentro de esta Organización Internacional de la Salud Holística no rechazamos la tecnología médica proveniente en gran parte de la medicina occidental sin embargo sí, rechazamos el negocio sucio de las grandes empresas farmacéuticas transnacionales capitalistas.

LLAMADO

Hacemos un llamado a los Pueblos originarios del Mundo, a los Pueblos del Mundo que buscan construir su autonomía, a las Mujeres que Luchan, a los Hombres que Luchan sin armas, a la Juventud de los Pueblos originarios del Mundo, a la Juventud de todos los Pueblos del Mundo, a la Juventud Mundial luchando junto a Greta Thunberg. Si desde su corazón y su conciencia, están interesados, interesadas en integrar la Organización de los Pueblos Originarios Unidos (OPOU), y también la Red Internacional de la Mujer que Lucha (RIMUL), la Red Internacional del Hombre que Lucha sin armas (RIHOL) o si cualquier persona, colectivo, Frente, Organización, Centro, ONG, A.C, Fundación, está interesado en ser actor luchador en este Primer Programa Mundial para la Vida de la Madre Tierra y el Buen Vivir de la Humanidad, pueden comunicarse por el momento con nosotr@s a través de la siguiente liga del internet:

www.sakubel.org

Esta es nuestra Palabra,

Es todo por el momento,

Desde el mandar obedeciendo siempre,

Desde algún lugar del Planeta Tierra.

Por el Comité Internacional Revolucionario del Ejército Zapatista de Liberación Mundial.

Subcomandanta Indigo.

Comandanta en Jefa del Ejército Zapatista de Liberación Mundial.

A 21 de marzo de 2020.

Equinoccio de Primavera, día del Equilibrio entre Dia y Noche, entre Hombre y Mujer, entre Yin y Yang, entre el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra

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EL BUEN VIVIR COMO SISTEMA PARA ERRADICAR LA VIOLENCIA SOBRE LAS MUJERES

En el Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, desde el Movimiento al Buen Vivir Global queremos crear conciencia sobre la importancia de trabajar en pos de la construcción de sociedades inclusivas y paritarias en las prevalezca la unión armoniosa de complementarios.

Según la UNESCO, antes de la pandemia, aproximadamente 243 millones de mujeres, adolescentes y niñas eran víctimas de violencia física, psicológica y/o sexual.  Esta cifra recrudeció como consecuencia de la situación de confinamiento del corriente año. De hecho, los datos disponibles dan cuenta de que, en muchos países, la violencia doméstica aumentó en un 30%.

Una queja generalizada por parte de las víctimas es la lentitud y/o la ineficacia de la justicia. Es evidente que una de las causas es la falta de capacitación de quienes intervienen en los distintos organismos a los que deben acudir (ministerios, juzgados, fiscalías, comisarías, etc.).

Por otra parte, en el imaginario colectivo cunde la idea de que la violencia solo concierne a la víctima. En ese sentido, las campañas específicas y la educación temprana con perspectiva de género son fundamentales para erradicar el estereotipo que subyace bajo esa concepción derivada de un sistema socio-cultural patriarcal.

Consideramos también importante revertir la carencia o la reducción de presupuestos para el abordaje de esta problemática que, en la mayoría de los Estados, impide el cumplimiento de los acuerdos internacionales al respecto.

Desde nuestro Movimiento proponemos una transformación profunda; un estar-siendo diferente: recuperar la interrelación interdependiente y respetuosa entre hombres y mujeres y, entre ambos y la Naturaleza –sin mediación de dominio ni supremacía alguna, como en el patriarcado y su brazo el capitalismo–. Vemos en esa alteridad, la posibilidad de erradicar la violencia de género como un asunto político y cultural desde la perspectiva del Buen Vivir.

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Discurso de posesión como vicepresidente de David Choquehuanca

Con el permiso de nuestros dioses, de nuestros hermanos mayores y de nuestra Pachamama, de nuestros ancestros, de nuestros achachilas, con el permiso de nuestro Patujú, de nuestro arcoíris, de nuestra sagrada hoja de coca.

Con el permiso de nuestros pueblos, con el permiso de todos los presentes y no presentes en este hemiciclo.

Hoy quiero compartir nuestro pensamiento en unos minutos.

Es obligación de comunicarnos, obligación de dialogar, es un principio del vivir bien.

Los pueblos de las culturas milenarias, de la cultura de la vida mantenemos nuestros orígenes desde el amanecer de los tiempos remotos.

Los hijos hemos heredado una cultura milenaria que comprende que todo está interrelacionado, que nada está dividido y que nada está fuera.

‘Vayamos juntos’

Por eso nos dicen que todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás, que todos tengan todo y a nadie le falte nada.

Y el bienestar de todos es bienestar de uno mismo, que ayudar es motivo de crecer y ser feliz, que renunciar en beneficio del otro nos hace sentir fortalecidos, que unirnos y reconocernos en el todo es el camino del ayer, hoy mañana y siempre de donde nunca nos hemos alejado

El ayni, la minka, la tumpa, nuestra colka y otros códigos de las culturas milenarias son la esencia de nuestra vida, de nuestro ayllu.

Ayllu no solo es una organización de sociedad de seres humanos, ayllu es un sistema de organización de vida de todos los seres, de todo lo que existe, de todo lo que fluye en equilibrio en nuestro planeta o Madre Tierra.

Durante siglos los cánones civilizatorios del Abya Yala fueron desestructurados y muchos de ellos exterminados, el pensamiento originario fue sistemáticamente sometido al pensamiento colonial.

Mas no lograron apagarnos, estamos vivos, somos de Tiwanaku, somos fuertes, somos como la piedra, somos cholke, somos sinchi, somos Rumy, somos Jenecherú, fuego que nunca se apagaba, somos de Samaipata, somos jaguar, somos Katari, somos comanches, somos mayas, somos guaraníes, somos mapuches, mojeños, somos aymaras, somos quechuas, somos jokis, y somos todos los pueblos de la cultura de la vida que despertamos larama, igual, rebelde con sabiduría.

‘Una transición cada 2.000 años’

Hoy Bolivia y el mundo vivimos una transición que se repite cada 2.000 años, en el marco de la ciclidad de los tiempos, pasamos del no tiempo al tiempo, dando inicio al nuevo amanecer, a un nuevo Pachakuti en nuestra historia

Un nuevo sol y una nueva expresión en el lenguaje de la vida donde la empatía por el otro o el bien colectivo sustituye al individualismo egoísta.

Donde los bolivianos nos miramos todos iguales y sabemos que unidos valemos más, estamos en tiempos de volver a ser Jiwasa, no soy yo, somos nosotros.

Jiwasa es la muerte del egocentrismo, Jiwasa es la muerte del antropocentrismo y es la muerte del teolocentrismo.

Estamos en tiempo de volver a ser Iyambae, es un código que lo han protegido nuestros hermanos guaraníes, y Iyambae es igual a persona que no tiene dueño, nadie en este mundo tiene que sentirse dueño de nadie y de nada.

Desde el año 2006 empezamos en Bolivia un duro trabajo para conectar nuestras raíces individuales y colectivas, para volver a ser nosotros mismos, volver a nuestro centro, al taypi, a la pacha, al equilibrio de donde emergen la sabiduría de las civilizaciones más importantes de nuestro planeta.

Estamos en pleno proceso de recuperación de nuestros saberes, de los códigos de la cultura de la vida, de los cánones civilizatorios de una sociedad que vivía en íntima conexión con el cosmos, con el mundo, con la naturaleza y con la vida individual y colectiva de construir nuestro suma kamaña, de nuestro suma akalle, que es garantizar el bien individual y el bien colectivo o comunitario.

Chacha-warmi

Estamos en tiempos de recuperar nuestra identidad, nuestra raíz cultural, nuestro sake, tenemos raíz cultural, tenemos filosofía, historia, tenemos todo, somos personas, y tenemos derechos.

Uno de los cánones inquebrantables de nuestra civilización es la sabiduría heredada en torno a la Pacha, garantizar equilibrios en todo tiempo y espacio es saber administrar todas las energías complementarias, la cósmica que viene del cielo con la tierra que emerge de debajo de la tierra.

Estas dos fuerzas cósmicas telúricas interactúan creando lo que llamamos vida como una totalidad visible (Pachamama) y espiritual (Pachakama).

Al comprender la vida en términos de energía tenemos la posibilidad de modificar nuestra historia, la materia y la vida como la convergencia de la fuerza chacha-warmi, cuando nos referimos a la complementariedad de opuestos.

El nuevo tiempo que estamos empezando será sostenido por la energía del ayllu, la comunidad, los consensos, la horizontalidad, los equilibrios complementarios y el bien común.

Históricamente se comprende la revolución como un acto político para cambiar la estructura social, para así transformar la vida del individuo, ninguna de las revoluciones ha logrado modificar la conservación del poder, para mantener control sobre las personas.

‘Nuestra revolución es la revolución de ideas’

No se consiguió cambiar la naturaleza del poder, pero el poder ha logrado distorsionar la mente de los políticos, el poder puede corromper y es muy difícil modificar la fuerza del poder y de sus instituciones, pero es un desafío que asumiremos desde la sabiduría de nuestros pueblos. Nuestra revolución es la revolución de ideas, es la revolución de equilibrios, porque estamos convencidos que para transformar la sociedad, el Gobierno, la burocracia y las leyes y el sistema político debemos cambiar como individuos.

Vamos a promover las coincidencias opositoras para buscar soluciones entre la derecha y la izquierda, entre la rebeldía de los jóvenes y la sabiduría de los abuelos, entre los límites de la ciencia y la naturaleza inquebrantable, entre las minorías creativas y las mayorías tradicionales, entre los enfermos y los sanos, entre los gobernantes y los gobernados, entre el culto liderazgo y el don de servir a los demás.

Nuestra verdad es muy simple, el cóndor levanta vuelo solo cuando su ala derecha está en perfecto equilibrio con su ala izquierda, la tarea de formarnos como individuos equilibrados fue brutalmente interrumpida hace siglos, no la hemos concluido y el tiempo de la era del ayllu, comunidad, ya está con nosotros.

Exige que seamos individuos libres y equilibrados para construir relaciones armónicas con los demás y con nuestro entorno, es urgente que seamos seres aptos de sostener equilibrios para sí y para la comunidad.

Estamos en tiempos de los hermanos de la apanaka pachakuti, hermanos del cambio, donde nuestra lucha no solo era por nosotros, sino también por ellos y no en contra de ellos. Buscamos el mandato, no buscamos enfrentamiento, buscamos la paz, no somos de la cultura de la guerra ni de la dominación, nuestra lucha es contra todo tipo de sometimiento y contra el pensamiento único colonial, patriarcal, venga de donde venga.

La idea del encuentro entre el espíritu y la materia, el cielo y la tierra de la Pachamama y Pachakama nos permite pensar que una mujer y hombre nuevos podremos sanar a la humanidad, al planeta, y a la hermosa vida que hay en ella y devolver la belleza a nuestra madre tierra.

Defenderemos los sagrados tesoros de nuestra cultura de toda injerencia, defenderemos nuestros pueblos, nuestros recursos naturales, nuestras libertades y nuestros derechos.

‘Volveremos al Qhapak Ñan’

Volveremos a nuestro Qhapak Ñan, el camino noble de la integración, el camino de la verdad, el camino de la hermandad, el camino de la unidad, el camino del respeto a nuestras autoridades, a nuestras hermanas, el camino del respeto al fuego, el camino del respeto a la lluvia, el camino del respeto a nuestras montañas, el camino del respeto a nuestros ríos, el camino del respeto a nuestra madre tierra, el camino de respeto a la soberanía de nuestros pueblos.

Hermanos, para terminar, los bolivianos debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre compatriotas, ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política.

Ya no más abuso de poder, el poder tiene que ser para ayudar, el poder tiene que circular, el poder, así como la economía, se tiene que redistribuir, tiene que circular, tiene que fluir, así como la sangre fluye dentro de nuestro organismo, ya no más impunidad, justicia hermanos.

Pero la justicia tiene que ser verdaderamente independiente, pongámosle fin a la intolerancia a la humillación de los derechos humanos y de nuestra madre tierra.

El nuevo tiempo significa escuchar el mensaje de nuestros pueblos que viene del fondo de sus corazones, significa sanar heridas, mirarnos con respeto, recuperar la patria, soñar juntos, construir hermandad, armonía, integración, esperanza para garantizar la paz y la felicidad de las nuevas generaciones.

Solo así podremos alcanzar el vivir bien y gobernarnos nosotros mismos.

Jallalla Bolivia

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Qué es el Buen Vivir

ATAWALLPA OVIEDO FREIRE

Hasta el 2006, en el mundo entero se decía que solo existían dos sistemas posibles para la humanidad: el capitalismo o el socialismo, la derecha o la izquierda, con sus múltiples variantes y grados entre ellas. Pero actualmente se hablan de otras vías y de otros sistemas, los mismos que han llamado la atención de muchos, especialmente, de la intelectualidad política y de la academia en algunas universidades del mundo.

Estos nuevos paradigmas, entre otros, son: la democracia horizontal, la sociocracia, el decrecimiento, la ecología profunda, los bienes comunes, las ecoaldeas, las autonomías, el buen vivir (sumak kawsay). Esta última, hace una ruptura concreta al haberse introducido oficialmente en las Constituciones Políticas de Ecuador y Bolivia. Como también, la introducción que se hiciera de los Derechos de la Naturaleza en la Carta Magna del Ecuador, convirtiéndose en el primer caso en el mundo ya que todas las demás solo hablan de los Derechos Humanos. Luego, también lo incorporó Bolivia, que habla de los derechos de la Madre Tierra (Pachamama). Y así, otros países han comenzado a introducir paulatinamente en sus constituciones políticas.

Algunas características básicas del “Buen Vivir” son: El Buen Vivir no busca el crecimiento en ninguna expresión de la vida sino la mantención de la armonía y el establecimiento del equilibrio como acción humana, siguiendo o reproduciendo a la acción de la naturaleza. No pretende ganar y ganar, porque éste se convierte en un estado compulsivo o de ansiedad por ganar más y más. Mientras que con la equidad se busca la estabilidad dinámica entre todos los sistemas que hacen la vida.

El Buen Vivir toma como referente y maestro a la racionalidad ambiental, observando que ésta no está en desarrollo ni en crecimiento ni en progreso, sino que su sentido de existencia es guardar estabilidad en movimiento entre el caos y el orden, entre lo intuitivo y lo racional, entre lo energético y lo material. Un existir en complementariedad para reproducirse armónicamente.

El Buen Vivir cuestiona el paradigma del desarrollo, en especial al crecimiento económico por su incapacidad para resolver la pobreza. Pues, sus prácticas han provocado severos impactos sociales y ambientales, al poner su énfasis en el mercado, la obsesión por el consumo y la utopía de un progreso continuado e ilimitado.

El Buen Vivir considera que el paradigma del desarrollo y del crecimiento son conceptos en decadencia, con claras implicaciones coloniales, totalitarias y hegemónicas. Presentándose el Buen Vivir, como una vía para superar esas limitaciones que se vienen dando con la globalización en curso.

El Buen Vivir no reconoce al crecimiento económico o al consumo material por sí solos como indicadores de bienestar. Si lo material no va concatenado con lo psicológico, emocional, espiritual, no hay Buen Vivir sino un relativo Bienestar material para ciertas familias. La calidad de vida no hace referencia solo a las personas sino a la naturaleza en su conjunto, siendo el ser humano uno más en la vida y no el centro de todo. Por ello, sus proyectos y sentido de vida son integrales, no pensados ni principalizados solo para el hombre.

El Buen Vivir no separa o divide a la sociedad-cultura de la naturaleza, puesto que el uno contiene al otro y son complementarios inseparables. Tiene otra forma de concebir a lo ambiental y por ende guarda otra forma de relación. El Buen Vivir demanda regresar a la naturaleza, es decir, al saber ambiental como un paradigma sapiencial de integralidad y de completud.

El Buen Vivir cuestiona la base antropocéntrica del capitalismo y de la civilización, que hace que todo sea valorado y apreciado en función de la utilidad exclusiva para las personas. Ante ello, le ha otorgado al ambiente la calidad de sujeto de derechos («derechos de la naturaleza»), rompiendo con la perspectiva antropocéntrica de que es un objeto al servicio del hombre. En el Buen Vivir, todo es visto como relación entre sujetos y no de sujeto a objeto.

El Buen Vivir reconfigura toda la concepción única y universalista de los “derechos del hombre”. Así, la igualdad, la libertad, la paz, la solidaridad, la equidad social, la justicia social, que en la práctica han demostrado que son simple retórica, que no generan nada de lo que dicen. En su defecto, propone la reciprocidad, la correspondencia, la armonía, el equilibrio, la polaridad, la ciclicidad, la estabilidad dinámica, la complementariedad. Conceptos milenarios probados en todo el planeta y no meros experimentos racionalistas y aventuras idealistas.

El Buen Vivir promueve la colaboración entre grupos, pero al mismo tiempo comprende que uno es espejo del otro, por lo que recrea y valora a la oposición como el otro lado que le permite encontrar el punto de equilibrio para no caer en extremismos y dogmas.

El Buen Vivir es ante todo un estado comunitario de vida, que respeta lo individual y lo público (Estado), pero que antepone el interés colectivo al personal, la comunidad humana y extra-humana, es decir, la vida ante todo lo demás. Es una actitud para encontrar equilibrio entre lo colectivo y lo individual, entre lo asociativo y lo estatal.

El Buen Vivir promueve la propiedad en sus diferentes formas, sin rechazar la propiedad individual y la estatal, pero anteponiendo la propiedad y producción comunitaria. Con ello, rompiendo con la falsa lógica binaria entre mercado/Estado, individuo/público, que ha sido el esquema impuesto por el capitalismo, y aceptado por la izquierda y derecha. Mientras desde la alteridad se rebasa esta dicotomía, que solo es parte del capitalismo y al interior de la civilización, por ello, promoviendo no solo un trans-capitalismo sino una trans-civilización.

El Buen Vivir propugna un mundo «hecho de muchos mundos», donde conviven, se confrontan y dialogan diferentes racionalidades culturales. Se basa en el reconocimiento y respeto de la diferencia y de la diversidad. La diferencia como una riqueza de la vida y la diversidad como la expresión más bella de la existencia. No busca la igualdad, la libertad, la fraternidad, que no se ha logrado en ninguna parte del mundo; sino la oposición de complementarios como guía natural para aplicarla socialmente.

El Buen Vivir es la más importante corriente de reflexión que ha brindado Interamérica al mundo, al establecer otro modo de comprensión del mundo, para otra forma de habitarlo y de hacerlo durable y sostenible para las generaciones futuras, y para la prolongación o sobrevivencia de la especie humana.

Otros paradigmas de gran relieve, aunque no han sido reconocidos por los estados nacionales (y que es mejor que no sea así luego de la experiencia del “buen vivir” en Ecuador y Bolivia), son los procesos autonómicos en distintas partes del mundo, sobresaliendo las experiencias en México por parte de los “zapatistas” y de otras comunidades de Oaxaca; y de otro lado, el proceso del “movimiento sin tierra” en Brasil, de las comunidades Nasa en Colombia y las Kurdas en el Medio Oriente. Todas ellas, como propuestas que están más allá de los sistemas civilizalistas del capitalismo y el socialismo.

Nosotros proponemos integrar a todas estas propuestas, que son bastante similares, dentro del paradigma del mutualismo. Lo que no quiere decir anularlas, sino que el mutualismo tiene varias ramas de acuerdo con la situación de cada región y realidad del planeta. El mutualismo sería el paraguas que cobija y que busca los puntos de contacto y de acuerdo entre todos ellos. Ante todo, que sea una teoría social que oponga y contradiga a los paradigmas de la civilización capitalista-socialista que han gobernado el mundo, especialmente los últimos 200 años.

De otra parte, no se trata de otro paradigma más que surge dentro de la civilización, por el contrario, es una propuesta trans-civilizatoria. El propósito es salir de este sistema que nos ha conducido a la crisis climática y al caos social en todo el planeta, que se ha expresado o visibilizado más claramente con la pandemia del coronavirus.

La civilización ha llegado a su tope y es necesario algo más allá, que no es simplemente salir de la modernidad, del capitalismo, del imperialismo, de la globalización, sino, de todos los fundamentos y estructuras de la civilización con todas sus ontologías, epistemologías y sus instituciones: el estado, los tres poderes, la democracia, el derecho, el presidencialismo, los partidos políticos, etc. Esto es, otro mundo totalmente diferente, no algo reajustado o reacondicionado, que sería un nuevo gatopardismo más en la historia de engaños y mentiras que hemos vivido, especialmente los últimos 100 años.

El mutualismo no es otro modelo de desarrollo, tampoco un sistema alternativo al desarrollo, ni un sistema más allá del desarrollo y la modernidad. Es algo que supera a la civilización, con todos los centrismos que le contiene: el patriarca-centrismo, el cristiano-centrismo, el logo-centrismo, el antropo-centrismo, el capital-centrismo, etc. Esto quiere decir, que el mutualismo no es solamente un modelo económico y/o social y/o político, es ante todo un sistema y modo de vida, dentro de la filosofía de la espiralidad, dentro de una concepción de completud, complejidad e inter-relacionalidad.

El mutualismo que proponemos, tiene mucha relación con concepciones como el animismo, el paganismo, el vitalismo, y una serie de paradigmas de los pueblos antiguos. Sin embargo, no se trata de regresar al pasado ni de despreciar todo lo producido por la civilización, la ciencia, y la tecnología; sino de aprovechar todo lo positivo para continuar caminando en estabilidad, cual es la misión del ser humano y de la vida en general.

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MANIFIESTO DEL MOVIMIENTO AL BUEN VIVIR GLOBAL

El Movimiento al Buen Vivir Global agrupa y entrelaza a personas, colectivos y movimientos sociales que abrazan o tienen como horizonte el Buen Vivir, como otra vía a las corrientes colonizadoras que han dirigido el mundo desde hace 500 años, bajo formas de pensamiento y religión impuestos por las invasoras monarquías europeas.

El fracaso evidente de una forma de vivir en el mundo contraria a la naturaleza y al ser humano ha llevado a buscar otros caminos, entre ellos, la experiencia acumulada de los pueblos indígenas o milenarios, quienes han estado en Abya Yala o Amaruka (América) por lo menos 20.000 años, los cuales tienen mucho que ofrecer y compartir.

El quiebre y ruptura impuesta por la colonización no logró terminar con nuestros pueblos ancestrales, los que han pervivido y resistido, unos mejor que otros o a diferentes niveles. Desde ahí, nos levantamos en medio de la noche para abrir y expandir la luz, como nos dijeron nuestros abuelos que deberíamos hacerlo después de 500 años. Somos los herederos, continuadores y tejedores de todas estas sabidurías, prácticas y valores; enarbolando el Buen Vivir en las distintas lenguas, formas y colores del Abya Yala.

Somos un movimiento plural, cobijado por la diferencia y la diversidad, característica propia de la naturaleza y de la cual es parte el ser humano, y cuyo sentido de existir es el encontrar el equilibrio y la armonía entre sus diferentes lados y posiciones, para evitar caer en cualquier tipo de dogmatismo o fanatismo. La oposición es la constante de la vida humana y natural, la que genera desencuentros, disputas, peleas, y ante ello, la herramienta es la conciliación y el acuerdo basado en el principio de “armonía de complementarios simétricos y asimétricos”.

Totalmente diferente a la civilización, que nos fuera impuesta tras la violenta invasión, y que busca anular o eliminar al oponente o diferente, posición y actitud que básicamente destruye y que genera continuamente guerra, muerte, destrucción, violencia, dolor. Somos conscientes de que no es fácil vivir en armonía y equilibrio (buen vivir), pero tenemos la perspectiva, las herramientas y los conocimientos depositados por siglos en las comunidades y en las autoridades espirituales de nuestros pueblos, para responder desde esta filosofía complementaria, buscando restablecer la estabilidad y mantener la equidad como las fuentes primordiales de una vida sustentable y simbiótica.

En este sentido, asumimos el Buen Vivir como el medio y el instrumento para reconstruir nuestras vidas personales y comunitarias. Que nos permitan reencontrar otro estilo de vida, a partir de otro modo de entender la realidad, basado en el conocimiento y experiencia acumulada de toda la humanidad, y contraria a la visión de mercado y desarrollo actual.

Entendemos que la llamada civilización surgió como un proyecto para romper con la Madre Tierra y para controlar a todo lo femenino de la vida. Nos separó de la naturaleza considerándola inferior y solo un objeto para el uso del hombre. Lo mismo hizo con la mujer, la sensibilidad, la afectividad, la sexualidad, las diosas, los pobres de Europa; hasta llegar a hacerlo con los pueblos de otros lugares, de otros colores, y de otras cosmovisiones y filosofías, en los últimos 500 años.

Luego de más de 2000 años de imposición de esta forma de entender y habitar el mundo, en Europa y en todo el mundo, se han levantado las mujeres, las diversidades sexuales, las espiritualidades, los pueblos indígenas de todos los colores de la madre tierra, para decir que no queremos más discriminación, que queremos respeto a la diversidad de todos los seres humanos y de todas las culturas. Respeto por la tierra, el agua, el medio ambiente, y todos los seres que constituyen y hacen posible la vida en este planeta, y a los cuales consideramos nuestros hermanos pues, somos otra especie más de la naturaleza y del cosmos sagrado.

Cuestionamos esta civilización desgastada que ha destruido al ser humano y a la naturaleza. Entendemos que las corrientes eurocéntricas de cualquier vertiente comparten la misma forma de entender la realidad, al ser humano y su relación con la naturaleza; y que es totalmente diferente a la de los pueblos indígenas de todo el mundo, incluido la Europa milenaria indígena. Estas tendencias, básicamente pretenden cambios económicos pero dejan inalteradas las concepciones e instituciones creadas por esta forma de ver y actuar en el mundo. Proponemos regresar a los principios de equilibrio, respeto, y buen vivir; como propósito que ha guiado a la mayoría de la humanidad por miles de años.

En Occidente, hay quienes han comprendido que también son presas de la colonización y han levantado los saberes y prácticas de sus ancestros indígenas, poniendo como referente a los “Bienes Comunes”, los que están en la misma onda del Buen Vivir. Y lo mismo está sucediendo en el África (Ubuntu) y en el Asia; es decir, en toda la Madre Tierra. Consecuentemente, no se trata de experimentar nuevas aventuras ni de regresar al pasado, sino de aprovechar la vivencia acumulada de los pueblos indígenas de todo el mundo, como asimismo lo positivo de la autodenominada “civilización”.

Entendemos que el binarismo derecha-izquierda no representa la totalidad del pensamiento y de las intenciones o aspiraciones de muchos grupos en el mundo, pero al mismo tiempo, sabemos que es una manera bajo la cual la mayoría de seres humanos se manejan actualmente dentro de estos términos y códigos para tomar posiciones dentro del capitalismo. En este sentido, nos ubicamos a la izquierda, sin embargo, somos críticos de la izquierda ortodoxa y dogmática centrada en la búsqueda de poder para sus fines personales, en última instancia.

El Buen Vivir es un sistema socio-político-espiritual que reproduce al sistema de la naturaleza, es decir, de la vida, en una versión y aplicación humana. Es una forma de pensamiento integral aplicable a todos los elementos que hacen la vida social y natural. Queremos construir un mundo vital, recíproco, complementario, correspondiente, mutual, en donde “quepan todos los mundos”, como dicen los zapatistas.

En este sentido, dejamos claro que el Buen Vivir no es un modelo de desarrollo ni una alternativa al desarrollo, como algunos lo han querido presentar. Abogamos por el respeto y por disminuir las desigualdades y si es posible eliminarlas, en la comprensión de que es el germen que permite la explotación, la pobreza, la delincuencia, la enfermedad, el sufrimiento. Nuestra propuesta es reducirla al mínimo posible entre los seres humanos, como de igual manera con los demás seres de la vida.

Para la derecha el centro es el capital, para la izquierda es el hombre, para el Buen Vivir es la vida en su conjunto. Por tanto, consideramos que lo comunitario debe estar sobre lo público-estatal y lo privado. Lo comunitario (cooperativo, asociativo, grupal, colectivo) debe estar por sobre sobre la economía y la propiedad individual, pero sin desconocerlas o anularlas. Todo ello dentro de un Estado plurinacional, como la posibilidad de compartir y de convivir entre quienes somos diferentes pero complementarios.

En nuestro movimiento practicamos el consenso, y nada se decide o se hace por que gana la mayoría sobre la minoría, como en la democracia. Buscamos el acuerdo, la conciliación, la mediación, la compensación; para salir de toda forma de competencia que es el principio rector del eurocentrismo de derecha e izquierda. Nos interesa construir el mundo nuevo, nuestra energía no se aplica fundamentalmente en destruir el capitalismo, en la lucha electoral o la toma del poder, sin embargo, asumimos una posición sobre todo ello. Nos motivan más las acciones del Buen Vivir cotidiano, que más las acciones de resistencia al modelo neoliberal o el desarrollo.

Cuestionamos el concepto de dictadura del proletariado u otro, pues a la final perpetúa el modelo de dominación de unos sobre otros, sin embargo, sabemos que la protesta y la huelga son fundamentales para conseguir lo que queremos. Nos anima más la “rebeldía social” que genera otra vía práctica y concreta, que las elecciones democráticas y las vías violentistas, pero igual, asumimos posiciones frente a estos escenarios que se presentan, apoyando o criticando a los políticos profesionales y a los partidos políticos que son presentados como los únicos entes de dirección pública y social.

Con la izquierda, marcamos encuentros y distancias, abriendo otros caminos que puedan ser posibilidades reales de cambios profundos y no nuevos espejismos que se dan la vuelta en lo mismo. Buscamos dar esperanza a todos quienes no ven en los partidos políticos mecanismos de cambio, para generar otros procesos diferentes, alejados de las prácticas conocidas y fracasadas.

Si tú como nosotros, sientes el llamado de la Madre Tierra de aflorar toda la potencia y locura creativa para juntos construir el mundo que queremos para nuestros hijos. Si tú como nosotros, sientes la urgencia de tomar acción para construir un mundo de cuidado a todas las formas de vida. Si tú como nosotros, está cansado de la pandemia del capitalismo súmate al Buen Vivir.

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JUSTIÇA PARA OS MILHARES DE BETOS MORTOS NO BRASIL

O Movimento pelo Bem Viver Global vem manifestar-se frente ao brutal assassinato do qual foi vitima João Alberto Silveira Freitas, homem negro de 40 anos, brutalmente espancado até a morte, por seguranças de uma unidade do supermercado Carrefour na cidade de Porto Alegre/Brasil na noite do dia 19 de novembro de 2020.

Como o recente caso de George Floyd nos Estados Unidos, João Alberto (Beto como era carinhosamente chamado) foi agredido, submetido e asfixiado até a morte. Os vídeos da agressão são estarrecedores. O crime choca e causa indignação e perplexidade porque justamente no dia 20 de novembro, é o dia da Consciência Negra no Brasil, uma data que existe para refletir sobre o racismo.

Tristemente este não é um episódio isolado porque muitos crimes deste tipo são perpetrados diariamente contra pessoas negras no Brasil. Precisamos levantar nossas vozes para dizer CHEGA ao genocídio do povo negro. Ser negro não deveria ser risco de vida, no entanto, é muito perigoso ser negro no Brasil. Os negros quase sempre são tratados como suspeitos em estabelecimentos comerciais, como este mercado, geralmente são seguidos e vigiados de perto por seguranças armados.

Muitos assassinatos contra pessoas negras cometidos pela polícia e por seguranças privados seguem impunes. A violência do Estado e das empresas privadas contra as pessoas negras é uma das tantas faces do racismo que assassina pessoas negras todos os dias. E que sob o governo Bolsonaro se expressa de forma ainda mais acentuada, um governo que alimenta uma cultura de ódio e intolerância.

Por isso, como um movimento global viemos manifestar nosso repúdio e indignação, por entender que silenciar frente a este brutal assassinato é ser cúmplice do racismo estrutural imperante no Brasil. A vida é um direito inalienável. A luta contra o racismo é de todos e todas e deve ser diária e coletiva! #justiçaporbeto!!!

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JUSTICIA PARA LOS MILES DE BETOS ASESINADOS EN BRASIL

El Movimiento al Buen Vivir Global ante el brutal asesinato de João Alberto Silveira Freitas, un hombre de 40 años que fue brutalmente asesinado a golpes por guardias de seguridad en una unidad del supermercado Carrefour de la ciudad de Porto Alegre / Brasil, en la noche del 19 de noviembre de 2020 por ser de color negro.

Similar al reciente caso de George Floyd en Estados Unidos, João Alberto (Beto como se le llama cariñosamente) fue golpeado, sometido y asfixiado hasta la muerte. Los videos de la agresión son espantosos. El crimen conmociona y causa indignación y perplejidad porque precisamente el 20 de noviembre es el día de la Conciencia Negra en Brasil, una fecha que existe para reflexionar sobre el racismo.

Lamentablemente, éste no es un episodio aislado pues muchos delitos de este tipo se perpetran a diario contra la gente de piel negra en Brasil. Alzamos la voz para decir NO al genocidio de los pueblos negros. Ser negro no debe poner en peligro la vida, pero en Brasil ser negro es muy peligroso. Casi siempre son tratados como sospechosos en los establecimientos comerciales, suelen ser seguidos y vigilados de cerca por guardias de seguridad armados. Muchos asesinatos contra estas personas por parte de la policía y guardias de seguridad privados, quedan impunes. La violencia del Estado y de las empresas privadas contra los negros es una de las muchas caras del racismo que asesina todos los días.

Por esto, expresamos nuestro repudio e indignación, no nos callamos ante este brutal asesinato, y no nos convertimos en cómplices del racismo estructural que impera en Brasil, y que con Bolsonaro se ha hecho aún más fuerte la exclusión y la arremetida. La vida es un derecho inalienable. ¡La lucha contra el racismo es de todos y debe ser diaria y colectiva! #justiciaparabeto!!!

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“Buen Vivir: una filosofía que está en constante comunicación con la Vida”[1]

ALIX AMADO

“El mejor de los estados espirituales en relación con el Buen Vivir:
Descubriendo los modos de cómo se producen
y se comparten los sentidos en comunidad”

(Reflexión propia en 8 de noviembre de 2020)

Introducción

El Buen Vivir es un aporte de todos los actuales pueblos que viven en Abya Yala, tomando como referente a los pueblos ancestrales de este continente, y que nos invita a escucharnos unos a otros, a saber oír a la madre tierra y a todos los seres que la habitan. Cuando escucho al otro, aprendo, cambio y me preparo para convivir.

A su vez nos prepara para compartir, comunicarnos, esto es, a distribuir la riqueza de manera equilibrada entre todos, a compartir los recursos y a disfrutar de los saberes. Es saber dar para recibir, reconociendo que todos somos hermanos y que tenemos una sola madre, la Pachamama, que es nuestra Madre Tierra.

Una mirada a la cosmoconciencia desde el Buen Vivir

Algunas fuentes que alimentan a esta perspectiva (Buen Vivir), las plantea Alberto Acosta[2] en el prólogo que hace para el trabajo de Sumak Kawsay, Cultura de la Vida de Atawallpa Oviedo Freire (s.f.), en donde destaca aportes como los de Mahatma Gandhi y Vandana Shiva, los que han contribuido a reconstruir y construir esfuerzos colectivos de formas de organizar la vida.

En esta mudanza de época, hay un llamado de la Madre Tierra: “después de más de dos mil años de experiencia de la civilización y su ciencia teológica, basada en el materialismo mecanicista y dogmático, la humanidad tiene el desafío de retomar el sendero de las antiguas culturas cósmicas u holísticas” (Oviedo, s.f., p.21). El autor comprende que estamos en una crisis de la civilización, lo que nos exige mirar hacia atrás para tomar conciencia de la experiencia acumulada de aquellos pueblos que lograron altos niveles de coexistencia armónica con ellos mismos y con su entorno. Oviedo Freire fortalece la idea de que la humanidad debe abrirse a la inteligencia cósmica y sagrada para tener un despertar espiritual y que él le ha llamado cosmoconciencia:  

Los abuelos de sabiduría de este tiempo dicen que estamos viviendo un periodo crítico, en donde la humanidad tiene la oportunidad de saltar, o no, a otro estado del espíritu o de la conciencia, las guías ancestrales siempre hablaron de que en este tiempo se produciría un despertar espiritual mundial de una nueva conciencia (Oviedo, s.f., p. 22).

El llamado de las guías ancestrales busca que nosotros, humanos y no humanos, nos asumamos como hijos de cada tierra, indistintamente del lugar geográfico que ocupemos en el territorio, “pues la tradición solar y lunar corresponden a todos los hijos del Alma Mater Terra, aunque con formas singulares y locales, ella no pertenece a ningún pueblo en especial, superior, delegado o elegido por Dios para gobernar el planeta” (Oviedo, s.f., p. 25). En este sentido, el Buen Vivir no pertenece a un colectivo o comunidad en especial sino a todos, para construir proyectos equitativos que permitan eliminar la discriminación entre los seres humanos, potenciando el buen vivir como medio y fin de interrelación. Entendido como la construcción del buen vivir de todos, evitando poner a unos seres en posición de superioridad y en contraste con los demás.

En esta perspectiva, sentimos y pensamos (corazonamos) que para crear cosmunidades activas que recuperen las tradiciones milenarias de los pueblos y proyectarlas en estos tiempos de reordenamiento, no importa si su color es rojo, amarillo, negro o cualquiera del arco en el cielo; lo importante es que se interrelacione con la especificidad de la posición geográfica en la que vive y se sienta en cosmunión (cósmica comunión) (Oviedo, s.f., p. 24).

                     El concepto de cosmunidad, es la comprensión de lo cotidiano en estrecha relación con el caminar del universo. Esto implica desaprender y volver a aprender para reconstruir un mundo para todos y todas, generando propuestas diferentes al de la acumulación monopólica y las prácticas individualistas.

Los Pueblos originarios de Abya Yala y su relación armónica con el Buen Vivir    

Los pueblos de Abya Yala proponen un pensamiento-otro, que en términos de Fernando Huanacuni[3] consiste en que “hay una propuesta diferente de vivir, de ahora en adelante, ya que las ideologías del mercado mundial, el crecimiento económico, el cooperativismo, el capitalismo y el consumismo que son producto del paradigma occidental, son en diverso grado la causa grave de la crisis social, económica y política” (Huanacuni, 2010, p.11), que vive el planeta en el momento actual.  

De esta manera, el Buen Vivir pone en entredicho los postulados del desarrollo respecto a la calidad de vida, esto es, la calidad del aire, del agua, de la tierra, etc. El desarrollo es un postulado que forma parte de la sociedad capitalista, “tomada por el gobierno más poderoso después de la Segunda Guerra Mundial, el de los Estados Unidos […] y transferida al mundo con una ágil propaganda infundida desde los medios de comunicación e implantada en la educación” (Chaparro, 2015, p. 27), como en todas las políticas nacionales de América. Es así como el concepto de desarrollo prevalece aún enraizado en las políticas mundiales, que ordenan los programas de gobierno de los países colonizados. Pero, a este momento, el desarrollo tiene muchas fisuras y vacíos, encontrándose en debate si cabe seguir hablando o no de desarrollo.

Así como en la época de la Colonia la implantación de la auto denominada civilización, se levantó sobre la exclusión de las comunidades ancestrales, pero a su vez también de las campesinas y populares, negando su pasado, su historia y sus conocimientos. Dichas prácticas coloniales no solo impusieron una idea de progreso, sino de conocimiento donde los saberes ancestrales tanto de afrodescendientes como indígenas y otras etnias no entraban en el órgano de poder de la clasificación hegemónica; y a su vez, sus saberes fueron rechazados por los colonizadores. Unos saberes se sobrepusieron a otros, consolidando una nueva concepción de humanidad: entre gentes superiores e inferiores, civilizadas y primitivas, racionales e irracionales, que seguirán desplegándose en el mismo método colonial hasta el presente.

Aníbal Quijano anota que con la aparición de Abya Yala: “el capitalismo se hace mundial, eurocentrado y el colonialismo y la modernidad se instalan, como los ejes constitutivos de este específico patrón de poder” (2007, p. 94) que da lugar a que este orden no sea cuestionado. Con las transformaciones propias del capital, y después de dos guerras mundiales se consolidan otros núcleos de poder: una que controla el trabajo, otra que controla la explotación de los recursos naturales, y la que controla a su vez la reproducción de las especies y el conocimiento. De esta manera, “el control del trabajo es la base sobre la cual se articulan las relaciones de poder” (Quijano, 2007, p. 97); y para entrar al nuevo orden se hace necesario entrar al mundo del trabajo industrializado. La disposición de un nuevo orden mundial conllevó a una propuesta de desarrollo que involucraba “altos niveles de industrialización y urbanización, tecnificación de agricultura, rápido crecimiento de la producción material, […] adopción generalizada de la educación y los valores morales modernos” (Escobar, 1998, p. 20).

De esta manera el desarrollo como idea orientadora de la sociedad, que surgió como un sueño, poco a poco se fue convirtiendo en una triste realidad: la crisis de la civilización que todos la estamos viviendo. Hoy vemos en el mundo gran cantidad de ejemplos que soportan esta frase: crisis económicas, crisis políticas y crisis sociales, lo cual quiere decir que no son temas aislados de un continente, sino indicios de una apuesta ligada al desarrollo que nunca llegó a concretarse en lo que ofrecía, por el contrario, se ha ampliado el mal desarrollo.

Ante dicho panorama el Buen Vivir, se presenta como un ejercicio para apartarnos del desarrollo, del capitalismo y de la civilización; a partir de repensar y resignificar los propósitos que producen y dominan la forma de vida actual.

El ejemplo de la resistencia de nuestros abuelos y abuelas, han logrado que sus hijos y nietos jamás hayamos renunciado a nuestros derechos y pese a las circunstancias adversas o las desfavorables condiciones jurídicas, políticas, educativas, sociales y hasta económicas, tampoco olvidaron el horizonte: “suma qamaña, sumak kawsay” (Huanacuni, 2010, p. 17).

De este modo, se puede ver que los pueblos andinos nos han mostrado que a pesar de las condiciones más difíciles han logrado mantener firmes sus saberes, a través de la protección de su identidad y haciendo de la resistencia una pedagogía para mantener sus valores acoplados a la Tierra.

Del origen de los términos suma qamaña y sumak kawsay

Como señala Huanacuni, los términos usados en español para designar el suma qamaña, (en aymara) o sumak kawsay (en quechua) son “Vivir Bien” en Bolivia, y “Buen Vivir”, en Ecuador.

Vale la pena recordar la expresión que al respecto hace Elvira Espejo Ayca[4], cuando al respecto enuncia: “No solo se puede hablar de Vivir Bien sino de la Vida en Plenitud”, haciendo alusión a que la cosmovisión de los pueblos originarios está basada en relaciones de equilibrio y armonía. Desde la cosmovisión aymara, existe el concepto del jara mara aru que significa “voz o palabra del inicio de los tiempos, y jaqiaru en lengua aymara significa “voz-palabra de la gente”.

Fernando Huanacuni (2010) indica que suma qamaña se traduce así:

-Suma: plenitud, sublime, excelente, magnifico, hermoso.

-Qamaña: vivir, convivir, estar siendo. 

Es decir que la traducción que más se acerca a suma qamaña es “vida en plenitud” que actualmente conocemos como “Vivir Bien”.

El sumak kawsay en lengua kichwa se traduce de la siguiente forma:

-Sumak: plenitud, sublime, hermoso (sa), superior.

-Kawsay: vida, ser estando.

Por tanto y en sintonía con el autor Huanacuni, suma qamaña o sumak kawsay, es el proceso de la vida en plenitud, la vida en equilibrio material y espiritual. Lo que implica básicamente dos acciones: saber vivir y saber convivir, es decir, estar bien con uno mismo para saber relacionarnos con todos los seres o con “todas las formas de existencia” (Huanacuni, 2010, p. 15). Por ende, todos nosotros nos encontramos en la búsqueda de alcanzar ese suma qamaña / sumak kawsay, aludiendo a la importancia de que el estar bien con los demás seres, depende de estar bien con uno mismo.

Hacia la Pachasofía andina

Josef Estermann aporta y esboza el concepto de Pachasofia andina, el que hace referencia a un universo ordenado y que se relaciona con la filosofía para proyectar un mapa del trayecto de la sabiduría milenaria de los pobladores indígenas de los Andes. Por ello para este autor en la propuesta de Buen Vivir se encuentran los siguientes elementos:

i)Todo tiene vida, nada es inerte. Lo cual Implica que la Pacha es un organismo vivo en el que todas las partes están relacionadas entre sí, en constante interdependencia y cambio.

ii)Los llamados recursos naturales como la tierra, el aire, y el agua, los minerales, la energía solar, eólica, y geotérmica no son simples recursos, sino seres vivos, órganos en el gran organismo cósmico.

iii)El ser humano no tiene mayor dignidad por ser mejor o superior a los demás seres vivos, sino por su lugar específico, por su función en este orden llamado Pacha. El ser humano para los andinos no es propietario ni productor sino cuidante (arariwa).

iv)Vivir Bien es un modo de existencia que está en equilibrio con todos los demás elementos de la Pacha, Vivir Bien no es riqueza ni pobreza, no despilfarro ni escasez, no lujo ni carencia sino una vida en armonía con todos.

v)El desarrollo en sentido humano se orienta en la colectividad y no en la individualidad, no existe desarrollo de unos pocos a costa de otros.

vi)El desarrollo económico que para occidente es crecimiento, para el humano andino, es parte integral de todo un proceso holístico de mejoramiento y maduración al ritmo de desenvolvimiento orgánico de la Pacha.

vii)El desarrollo para el mundo andino no es unidireccional ni irreversible, sino cíclico (en forma de espiral); en el Vivir Bien no necesariamente está por delante, en un futuro desconocido, puede estar atrás en un pasado por conquistar.

viii)El desarrollo para el mundo andino, no es antropocéntrico ni antropomorfo. No puede haber crecimiento y mejoramiento para la humanidad en detrimento de la naturaleza.

ix)Los recursos naturales sirven para mantener, conservar y fomentar la vida en general. Su explotación en general irreversible atenta contra el principio de reciprocidad y equilibrio cósmico. De acuerdo con la filosofía andina, un recurso solo puede ser usado, si hay una manera real de restituirlo.

x)Por lo general, cualquier proyecto de Vivir Bien, desde el punto de vista indígena, debe orientarse a los principios de compatibilidad ecológica, social, intergeneracional, pachasófica y cultural.

xi)Para Vivir Bien desde el mundo indígena el progreso no se mide por el PIB, ni por indicadores cuantitativos sino por el Vivir Bien que incluye factores como la alegría, la fiesta, la celebración, la diversidad, la espiritualidad, la religiosidad y el ocio.

xii)Hay momentos más propicios y menos propicios para empezar los proyectos en el Vivir Bien, hay que tomar en cuenta días intocables (eclipses y otros fenómenos) de la Pacha Mama, seguir los ritmos naturales y los ciclos vitales, sin romper los lazos de la relacionalidad, como son los padrinazgos, el compadrazgo, el ayni, los prestes, la reciprocidad religiosa, la responsabilidad trasgeneracional y trasmoral, los cambios del pachakutik y lo que es del orden cósmico o la justicia universal (Estermann, 2013, p. 38).

Como vemos, el Buen Vivir plantea una temporalidad cíclica que vuelve continuamente al pasado, distinta a la concepción de un tiempo lineal que va del presente al futuro. Como lo expresa Colque, “la idea del Vivir Bien cobra sentidos profundos con la idea de una utopía, retrospectiva haciendo referencia a la metáfora de la espiral y expresada por las características de la discontinuidad del pachakutik, (Colque, 2013, p. 21).

Por tanto, si nuestra Pachamama es un organismo vivo y cada uno de nosotros somos seres en constante interdependencia con ella, se abre la invitación para que realicemos este caminar, tomando como sentido de sobrevivencia el cuidado del ser agua, del ser aire, de los seres minerales, del ser sol; que son los grandes órganos del gran organismo cósmico en el cual nos movemos, ya que no somos propietarios ni productores, sino cuidantes. Entonces, el Buen Vivir nos invita a que caminemos sobre la Pacha como arariwas (cuidantes).    

Referencias Bibliográficas

Colque, V. (2013). “Horizontes del Buen Vivir: análisis crítico de los presupuestos teóricos del Vivir Bien” En: Colque et ál. (eds.). Vivir bien, contextos e interpretaciones. La Paz: Iseat. 

Escobar, A. (1998). La invención del tercer mundo, construcción y deconstrucción del desarrollo. Bogotá: Norma.

Estermann, J. (2013). Prólogo. En: Colque et ál. (eds.). Vivir bien, contextos e interpretaciones. La Paz: Iseat.

Huanacuni, F. (2010). Vivir Bien/Buen vivir. Filosofía, políticas, estrategias y experiencias regionales. La Paz: Instituto Internacional de Integración, Convenio Andrés Bello.

Oviedo Freire, A. (s.f.). Sumak kawsay/ Cultura de la Vida: Más allá del socialismo y del capitalismo, camino alternativo al desarrollo. Ecuador: Abya Yala.

Quijano, A. (2007). “Colonialidad del poder y clasificación social”. En: Castro-Gómez, S. & Grosfoguel, R. (eds.). El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global (pp. 93-126). Bogotá: Siglo del Hombre.


[1] Este escrito surge por iniciativa de Alix Adriana Amado Ojeda, como motivación para participar de manera activa para el Movimiento del Buen Vivir Global, que busca el equilibrio entre la vida y las relaciones que de ella se suscitan en un estado constante de interrelación. Busca principalmente ofrecer unas orientaciones claras que estén en coherencia con el colectivo en el cual me asumo y me siento parte importante. Para ello considero valioso retomar los aportes que algunos autores han abordado en relación con el Buen Vivir y que permiten tener una mejor claridad para entenderle y asumirle como una filosofía de Vida. Adjunto mi correo: alixamado61@gmail.com  

[2] Es un político ecuatoriano, intelectual de los movimientos antiglobalización y Buen Vivir, formó parte del gobierno del Presidente Rafael Correa como ideólogo de la Revolución Ciudadana.    

[3] Huanacuni, es director ceremonial del Estado Plurinacional de Bolivia en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Es Aymara de origen y de práctica.

[4] Elvira Espejo es una mujer tejedora, Aymara, con quien me volví a encontrar en el Diplomado de Uniminuto, Bogotá, denominado: “Tejiendo Otros Paradigmas” desarrollado entre Septiembre a Noviembre de 2020 y del cual hago parte como estudiante. Y en una de sus clases le escuché pronunciar estas palabras. Me parecen muy interesantes para la presente reflexión, por ello le nombro.

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MANIFIESTO DEL COLECTIVO MAPUCHE POR EL BUEN VIVIR

1.- La idea del buen vivir.

El “buen vivir” es un concepto cuyo origen se remonta a tiempos ancestrales y corresponde, independientemente de cómo se le nombre, a la forma de vida que intenta preservar un número significativo de pueblos originarios, dispersos por todo el mundo. Así, por ejemplo, el pueblo kichwa lo define como “Sumak Kawsay”, el pueblo aymara como “Suma Qamaña, y el pueblo mapuche como “Kume Mongen”.

Entonces, esto que hoy llamamos buen vivir, es el resultado de miles de años de sabiduría aplicada, concentrada en la experiencia práctica de pueblos que aprendieron un estilo de vida que busca la armonía de la persona consigo misma (subjetividad), con los demás (convivencia) y con la naturaleza (vínculo con la creación y el cosmos).

El buen vivir nace como una práctica que se conceptualiza y se convierte en un sistema de relaciones humanas, que nos muestra que es posible que una comunidad adopte conductas protectoras de los derechos individuales y colectivos que promuevan el respeto a la dignidad inherente a las personas, la convivencia pacífica, la plena adhesión a los acuerdos alcanzados y la justa repartición de los recursos disponibles para que a nadie le falte lo esencial, el cuidado irrestricto de la naturaleza y el libre ejercicio de la autonomía individual, dentro de los límites que aconseja el bien común.

¿Es acaso el buen vivir una utopía? Este concepto es mucho más que una mera teoría, es una práctica cotidiana de muchos pueblos indígenas que, contra toda adversidad, aún siguen vivos en todos los continentes del mundo. Esa subsistencia, que ha superado los peores intentos de hacerlos desaparecer, se relaciona precisamente con formas de vida que lograron una expresión superior de la existencia humana, formas que hoy la humanidad reclama con desesperación, como una puerta de salida de la degradación social, ambiental y moral en la que nos encontramos sumidos. Hemos abandonado aquello que nos hace humanos, aquello que posibilita la convivencia social y que evita que destruyamos la “casa común”.

2.- Desde la crisis global del modelo de desarrollo, a un Chile que se reinventa desde la solidaridad.

Nos hemos acostumbrado a concebir el desarrollo en un sentido dramáticamente restrictivo, como el logro de los niveles materiales de vida de los países más industrializados, el tener acceso a una gama creciente de cosas, bienes o servicios que una vez conquistados, deberían otorgar mágicamente la felicidad que se pretende alcanzar. Sin embargo, esa aspiración es insostenible e indeseable pues, además de la destrucción del planeta, no logra el objetivo de promover una vida plena y digna para todos y todas. La cultura del consumo ilimitado, termina siendo inevitablemente una fuente de insatisfacción e infelicidad. Por ello, los países “desarrollados” están también revisando y repensando sus propios modelos de desarrollo, en el contexto de la crisis global actual.

Esa ilusión desatada llegó a convencernos que la competencia salvaje era la clave del éxito. Y también nos convenció que la acumulación de dinero, artefactos, poder y prestigio, nos transformaría en verdaderas personas. ¿Acaso puede considerarse como exitosa una sociedad que, para mantener los niveles de poder y consumo de una élite de privilegiados, condena a la mayoría de la población a la exclusión y a la pobreza? Nos resistimos a pensar, como decía Thomas Hobbes, que el hombre sea un lobo para el hombre. Al contrario, solo si cooperamos, hombres y mujeres, podremos construir comunitariamente un futuro de esperanza y dignidad para todos, sin dejar que nadie se quede atrás.

Si a esto sumamos la pérdida de valor de la democracia, administrada por las manos sucias de quienes la utilizaron en beneficio propio y la configuración de un universo político carente de fundamentos éticos básicos, tenemos un escenario que nos conduce a un inevitable colapso global.

Hoy nos enfrentamos a un sistema de dominación económica donde inciden de manera sustancial, la mundialización de la economía, el auge del capital financiero con su enorme poder concentrador, y la crisis del Estado de Bienestar. En lo social, nuestra realidad se caracteriza por la falta de integración y comunicación entre movimientos sociales, la creciente exclusión social y política y el empobrecimiento de la mayor parte de la población mundial. Y en lo ambiental, se ha producido una depredación sistemática de un espacio natural del que somos parte, del que dependemos y que nos constituye a todas y todos, donde se ha procurado la satisfacción inmediata, sin considerar a las próximas generaciones.

La crisis que describimos, se ve agudizada porque, en general, las instituciones políticas teóricamente representativas, han claudicado a su deber se servir al pueblo y se han dejado cooptar por las élites del poder financiero y por la falta de control que la ciudadanía tiene sobre las burocracias públicas.

El fracaso del modelo de desarrollo extractivista-capitalista, que pone la utilidad por sobre la persona y la naturaleza, se debe al menos, a tres razones. Primero, porque a pesar de poder impulsar el crecimiento económico, no es generador de desarrollo en un sentido amplio e integral. Segundo, porque su racionalidad económica es mecanicista y concentrada en la liberalización completa del mercado, generando desigualdad. Tercero, porque el funcionamiento libre y desregulado del mercado, donde los grupos de poder económico no se enfrentan a fuerzas capaces de limitar su comportamiento, terminan estableciendo una actividad económica concentradora de la riqueza, lo que deriva en resultados socialmente intolerables.

Algunos que buscan descalificar la contundencia de los actuales escenarios, sostienen que, después de todo, el naufragio que tanto se anuncia, parece no haberse producido. Argumentan que durante las últimas tres décadas, la pobreza extrema disminuyó, los niveles de ingreso se han más que duplicado, que ha habido una notable expansión del producto interno bruto y que se han multiplicado las exportaciones. Pudiendo ser cierto, se trata de una riqueza privada, que no siempre contribuye al bien común y que se ha generado a costa de destruir la naturaleza y pervertir al espíritu humano. Este sistema perverso, nos intenta hacer creer que superar la pobreza, tiene que ver más con incrementar la capacidad de consumo que con ofrecer oportunidades para una vida plena y digna, en armonía con el entorno natural y social.

La otra cara descarnada de la realidad, es el agravamiento de la pobreza de la mayoría de la población. Algo más de un tercio de las personas económicamente activas se debaten entre el desempleo y el subempleo. La mayor parte de ellas, sufren de los grandes déficits sociales, especialmente de salud, vivienda y pensiones insuficientes.

Más que a opciones ideológicas estereotipadas, que han probado su fracaso, la alternativa aparece cuando tomamos la decisión de asumir los elementos fundantes del buen vivir, aplicado a las circunstancias actuales. El desafío va más allá del tipo de Estado que se nos ha impuesto y se extiende hacia la capacidad de la propia sociedad civil para movilizarse y adecuar un orden político representativo a los proyectos legítimos de una sociedad diversa. He aquí la relevancia de tomar muy en serio el actual proceso constitucional que ha impulsado el pueblo cansado de tanta ineptitud, en el mejor de los casos, y de corrupción alevosa, en otros.

Chile tiene hoy la posibilidad de construir procesos de desconcentración económica, descentralización política, fortalecimiento de instituciones auténticamente democráticas y autonomía creciente de los movimientos sociales emergentes, que le devuelvan su ser y su capacidad de autodeterminación. Esto se puede asimilar a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, que determinan el mínimo exigible para que las sociedades puedan ser sostenibles, con condiciones de vida dignas para todos, velando por la integración, luchando contra la marginalidad y reduciendo desigualdades.

3.- Repensando el desarrollo.

Cualquier necesidad humana fundamental no satisfecha de manera adecuada, produce una patología o un daño eventualmente crónico. Y esta enfermedad colectiva, debe encontrar el remedio correcto, que inevitablemente debe estructurarse desde abajo hacia arriba y no basta imponerlo por ley o por decreto. La solución que anhelamos constituir, sólo puede emanar directamente de las acciones, aspiraciones y conciencia creativa y crítica de los propios actores sociales, capaces de reconocerse como tales. Estos, que tradicionalmente suelen ser objetos del desarrollo, deben pasar a asumir su rol protagónico de sujetos.

Cuando nos referimos al concepto de “desarrollo”, estamos hablando de un despliegue del buen vivir que debe ser necesariamente inclusivo, integrador, sostenible, garante de derechos (individuales, colectivos y de la naturaleza), y que permita crear condiciones para una vida digna y plena para todas y todos. No creemos en un desarrollo que genere desigualdad y se aplique a costa de la armonía social y ambiental.

Hemos de implementar procesos capaces de fomentar la participación de los sectores históricamente segregados de la política, en las decisiones que les afectan. Además, deberá promoverse el pleno respeto frente a la diversidad de identidades, la autonomía política de los pueblos originarios, la articulación de los seres humanos con la naturaleza, una nueva definición de libertad y el reconocimiento de la interdependencia y necesaria solidaridad entre los seres humanos. Y reiteramos esta idea: la economía debe estar al servicio de las personas, y no al revés.

El concepto de buen vivir va en sincronía con el de progreso multidimensional, de acuerdo a la definición del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este es un espacio de desarrollo con límites normativos, en el que nada que disminuya los derechos de las personas y las comunidades, ni nada que amenace la sostenibilidad ambiental del planeta, puede considerarse progreso.

El desarrollo medido desde los conceptos econométricos clásicos ha quedado claramente obsoleto. Ya en 1990, cuando la ONU introdujo el “Índice de Desarrollo Humano”, se hizo un primer reconocimiento internacional de que el Producto Interno Bruto (PIB), no se relacionaba directamente con el bienestar de las personas y las sociedades, por lo que no eran los más adecuados para medir el desarrollo social.

Esto debe considerar el hecho que todas las personas cuenten con adecuadas políticas de servicios sociales, cuidado de las personas dependientes, pensiones, sistemas universalizados de atención o empoderamiento laboral.

4.- El buen vivir como principio y como modelo integral e integrador.

Esta otra “racio-emocionalidad” que propone el buen vivir, se orienta al mejoramiento de la calidad de vida de la gente y se sustenta en el respeto a la diversidad y en la renuncia a convertir a las personas en instrumentos de otras personas. El nuevo paradigma, consiste en comprender a las personas como somos seres senti-pensantes, en los que la cabeza (el pensar), el corazón (el sentir) y la mano (el hacer) se complementan en coherencia.

Frente a la crisis global que ha provocado la pérdida de sentido, el consumismo desenfrenado, el calentamiento global, la caída de los grandes referentes utópicos y la gran crisis civilizatoria que enfrenta la humanidad, el buen vivir se ha convertido en una alternativa a los modelos hegemónicos de desarrollo. Se trata de impulsar una nueva ética colectiva, inspirada en la cosmovisión indígena, en el reconocimiento de nuestra evidente plurinacionalidad y en una práctica política capaz de superar las visiones globales del poder concentrado.

5.- Un llamado a construir el buen vivir de Chile, como ejemplo para el mundo.

El buen vivir genera un hermanamiento en las luchas de los pueblos originarios y los mestizos empobrecidos que han sido expulsados del actual modelo de desarrollo, que se pone siempre al servicio de pequeños grupos privilegiados, incapaces de percibir siquiera un sufrimiento que estiman ajeno.

El kume mongen contiene también una innovación cultural, que se considera una visión incluyente de las visiones indígenas que mencionamos. Esa amplitud del concepto, le permite ser lo suficientemente flexible y abierto para seguir estableciendo su relación con el mestizo y la grandes mayorías excluidas. Muy lejos de una visión fundamentalista indigenista, es un punto de encuentro que nos abre a la cooperación entre quienes se reconocen como hermanos.

En definitiva, el buen vivir se constituye en una buena noticia para Chile y el mundo. Una mejor sociedad pasa necesariamente por una refundación sustancial de la concepción de la realidad compartida, en la cual cada individuo, territorio, comunidad y pueblo, tenga los mismos derechos para ejercer su vida en plenitud. Frente a la exclusión, la discriminación, el olvido y la represión, el buen vivir es una oportunidad de recuperar el verdadero sentido de la vida. 

El buen vivir debemos instalarlo como el centro de la política pública, tanto en el juego democrático, como en el funcionamiento de un sistema económico que distribuya recursos conforme a los requerimientos prioritarios de las personas, elementos que son requisitos indispensables para la promoción de un estilo de desarrollo orientado a las necesidades humanas. El buen gobierno del futuro próximo, estará ligado al buen vivir, que debe ser fruto de un esfuerzo comunitario.

El buen vivir es una genuina propuesta de nuevo mundo, que ha de instalarse en este momento crucial de la historia de Chile.

Esta es una invitación abierta a quienes han asumido el liderazgo del cambio, al movimiento de mujeres (Ñuke Mapue, es la matria), a los trabajadores, a los jóvenes, a los estudiantes, al movimiento ecologista, a quienes luchan por pensiones dignas y a todas y todos quienes se han propuesto cambiar un modelo excluyente e insostenible, por uno que contenga la fuerza de una sociedad plural, diversa, integradora, cohesionada y participativa. En el proceso constitucional que se iniciará, el buen vivir debe ser el mínimo común denominador de las luchas y aspiraciones que compartimos.

Estamos aquí, para instaurar una nueva ética del desarrollo y anunciar que ha llegado el tiempo de la esperanza.

Pero esta esperanza será mucho más que un puro deseo, en la exacta medida que todas y todos sumemos voluntades y seamos parte de la construcción del modelo chileno del buen vivir, al que les invitamos con los brazos abiertos.

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Manifesto do Movimento pelo Bem Viver Global

O Movimento pelo Bem Viver reúne e entrelaça pessoas, coletivos e movimentos sociais que abraçam ou têm como horizonte o Bem Viver como outra via às correntes eurocêntricas e reducionistas que dirigem o mundo há 500 anos. O fracasso de todas as concepções obscurantistas e projetos contra a natureza levou a buscar outros caminhos, entre eles, a experiência acumulada dos povos indígenas ou milenares, que estão neste continente há pelo menos 20.000 anos, que têm muito a oferecer e compartilhar.

A quebra e ruptura colonizadora imposta pela monarquia não conseguiu acabar com os povos ancestrais, que sobrevivem e resistem, uns melhor que outros, e em diferentes níveis. A partir daí, levantamo-nos em meio à noite para acender e expandir a luz, como nos disseram nossos avós que deveríamos fazer, após 500 anos. Somos os herdeiros, continuadores e tecedores de todas estas sabedorias, práticas e valores, empunhando o Bem Viver nas diferentes línguas, formas e cores de Amaruka ou de Abya Yala.

Somos um movimento plural, habitado pela diferença e a diversidade, característica própria da natureza e da qual o ser humano faz parte, e cujo sentido de existir é encontrar o equilíbrio e a harmonia entre seus diferentes lados e posições, para evitar cair em qualquer tipo de dogmatismo ou fanatismo. A oposição é a constante da vida humana e natural, a que gera desencontros, disputas, duelos e, diante disso, a ferramenta é a conciliação e o acordo baseado no princípio da “harmonia da complementaridade”.

Totalmente diferente do paradigma civilizatório que busca anular ou eliminar o oponente ou diferente, posição e atitude que basicamente destrói e que gera continuamente guerra, morte, destruição, violência, dor, somos conscientes de que não é fácil viver em harmonia e equilíbrio (bem viver), mas temos a perspectiva, as ferramentas e os conhecimentos para responder a partir desta filosofia da complementaridade, para sempre buscar restabelecer a estabilidade e manter a equidade como as fontes primordiais de uma vida sustentável e simbólica.

Neste sentido, queremos visibilizar, potencializar e consolidar estas ontologias, epistemologias, axiologias e hermenêuticas, para reconstruir nossas vidas pessoais e comunitárias que nos permitam encontrar outro estilo de vida, a partir de outro modo de entender a realidade e de estabelecer outras relações às impostas pela civilização e particularmente pela pandemia do capitalismo.

Entendemos que a civilização surgiu como um projeto para romper com a mãe terra e para controlar todo o feminino da vida. A civilização se separou da natureza e a rotulou como inferior e passou a objetivá-la e instrumentalizá-la. O mesmo fez com a mulher, a sensibilidade, a afetividade, a sexualidade, as deusas, os pobres da Europa, até chegar a fazer o mesmo com os povos de outros lares, de outras cores e de outras cosmovisões e filosofias, nos últimos 500 anos.

Depois de mais de 2000 anos, na Europa e em todo o mundo, as mulheres, as diversidades sexuais, as espiritualidades e os povos indígenas de todas as cores da mãe terra se ergueram para dizer que não queremos mais patriarcalismo, machismo, racismo, classismo, sexismo, homofobia, xenofobia, aporofobia, nacionalismo, psicofobia em relação a qualquer ser humano ou povo. Da mesma forma, não mais extrativismo, ecocídio, tortura, agressões aos outros seres da mãe terra, que constituem e tornam possível a vida neste planeta e que consideramos nossos irmãos, pois nos sentimos um membro a mais da natureza e do cosmos sagrado.

Não questionamos apenas o classismo, já que é apenas uma parte do conflito social, mas outra série de fatores fundacionais, estruturais e paradigmáticos, com a denominada civilização ou mais concretamente com o paradigma homogenista e supremacista. As diferenças entre os promotores do capitalismo e do socialismo-comunismo são basicamente diferenças de classe, pois ambos compartilham os mesmos pressupostos conceituais sobre a realidade, a natureza, a ciência, a cultura, a sociedade. E nós nos desmarcarmos de tudo isso, pois carregamos outros princípios, valores e categorias.

Almejamos uma descolonização das correntes provenientes do eurocentrismo de esquerda, para poder avançar para mudanças profundas na humanidade e não ficarmos em simples mudanças epidérmicas, tal como vimos em todos estes anos que foram simplesmente ‘gatopardismos’, isto é, simples mudanças de pele para que tudo continue igual. As duas tendências hegemônicas basicamente pretendem mudanças econômicas, mas deixam inalteradas as concepções e instituições criadas pelo reducionismo e a pandemia civilizatória.

No Ocidente, existem aqueles que compreendem que também são presas do colonialismo eurocêntrico, materialista, positivista, racionalista, dogmático e içam os saberes e práticas de seus ancestrais indígenas, colocando como referência os “Bens Comuns”, que estão na mesma onda do Bem Viver. E o mesmo está acontecendo na África (Ubuntu) e na Ásia, ou seja, em todo o planeta. Consequentemente, não se trata de experimentar novas aventuras, nem de retornar ao passado, mas de aproveitar a vivência acumulada dos povos indígenas de todo o mundo, bem como o positivo da autodenominada “civilização”.

Entendemos que o axioma direita-esquerda é um dogma colonial, imposto ao mundo pelo monoteísmo político para dividir os seres humanos, mas, ao mesmo tempo, sabemos que é uma maneira sob a qual a maioria dos seres humanos se regem, atualmente, dentro destes termos e códigos, para tomar posições dentro do capitalismo.

Neste sentido, posicionamo-nos à esquerda, no entanto, somos críticos à esquerda, especialmente à esquerda ortodoxa, institucional, eleitoreira, instrumentalista. E fora desta dicotomia hegemônica, nos inscrevemos na “alteridade” a qualquer pensamento único, monárquico ou eurocentrado. Portanto, não defendemos uma mudança civilizatória, mas uma transcivilização, para sair de todo o modelo antropocêntrico, antropomórfico, geocêntrico, monista, cartesiano e coisificador criado pelo império greco-romano e seu paradigma centralizado na razão instrumental.

Nessa direção, deixamos claro que o Bem Viver não é um modelo de desenvolvimento, nem uma alternativa ao desenvolvimento, como é apresentado de forma deformada pelos progressistas. O Bem Viver é um sistema sociopolítico-espiritual que reproduz o sistema da natureza, ou seja, da vida, em uma versão e aplicação humana. Também não é apenas um projeto cultural, mas é um paradigma integral aplicável a todos os elementos que fazem a vida social e natural. Queremos construir um mundo vital, recíproco, de complementaridade, correspondente, mútuo, onde “cabem todos os mundos”, como dizem os zapatistas.

Defendemos a redução das desigualdades, pois entendemos que as desigualdades são as que geram ou são o terreno fértil para a exploração, a pobreza, a delinquência, a doença, o sofrimento. Nossa proposta é reduzi-la ao mínimo possível entre os seres humanos, assim como em relação aos outros seres da vida. Enquanto para a direita o centro é o capital, para a esquerda é o homem, para a alteridade é a vida em seu conjunto.

Portanto, consideramos que o comunitário deve estar acima do público-estatal e o privado. E, desta maneira, também sair do binarismo entre o privatismo e o estatismo, colocando o comunitário (cooperativo, associativo, grupal, coletivo) como outro ente fundamental e primordial sobre a economia e a propriedade. Tudo isso dentro de um Estado plurinacional, como a possibilidade de compartilhar e de conviver entre multiplicidades e heterogeneidades, muito diferente do estado unicista, homogeneizador, piramidal e repressor que, atualmente, nos governa.

Em nosso movimento praticamos a biocracia e o consenso e nada se decide ou se faz porque ganha a maioria sobre a minoria, como na democracia. Buscamos o acordo, a conciliação, a mediação, a compensação, para sair de qualquer forma de concorrência que é o princípio orientador do eurocentrismo de direita e esquerda.

Estamos mais interessados em construir o mundo novo do que destruir o capitalismo. Estamos mais interessados a já viver em outro mundo, do que nos dedicar mais à conquista do poder. Gostamos mais dos projetos coletivos de produção regenerativa e de novas formas de vida, do que dedicar todo o nosso tempo à luta eleitoral. Estamos mais preocupados com as ações de resistência cotidiana frente ao desenvolvimentismo e neoliberalismo, do que colocar o nosso empenho na luta armada para assaltar o poder, para posteriormente nos dedicar a defendê-lo nos tornando dominadores e autoritários que buscam manter esse profuso poder político.

Portanto, estamos mais animados pela “rebeldia social” que gera uma vida nova do que pelas revoluções armadas e as eleições democráticas, mas também assumimos posições frente a estes cenários que se apresentam, apoiando ou criticando os políticos profissionais e os partidos políticos que são apresentados como os únicos entes da direção pública e social.

Desta forma, não somos uma força a mais da esquerda, mas marcamos encontros e distâncias, abrindo outros caminhos que possam ser possibilidades reais de mudanças profundas e não novas miragens que giram em torno da mesma coisa. Buscamos dar esperança a todos aqueles que não veem nos partidos políticos mecanismos de mudança, para gerar outros processos a partir da alteridade e distantes das práticas conhecidas e fracassadas. Em última instância, o que fazemos é sistematizar as experiências de rebeldia de diferentes povos no mundo, para oferecer vias e luzes àqueles que ainda não podem ver que existe algo além do que nos é oferecido pelo pensamento hegemônico e supremacista.

Se você, assim como nós, sente o chamado da Mãe Terra para aflorar toda a potência e loucura criativa para juntos construir o mundo que queremos para nossos filhos. Se você, assim como nós, sente a urgência de agir para construir um mundo de cuidado de todas as formas de vida. Se você, assim como nós, está cansado da pandemia do capitalismo, junte-se ao bem viver.

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Tolerancia: Otra forma de NO responsabilizarse

El 16  de noviembre es el  Día Internacional de la Tolerancia. Heredera de la jerga religiosa, la palabra tolerancia lleva implícito el sesgo de la obligación y del esfuerzo. Es decir, de aceptar lo indeseable porque es “moralmente correcto”. ¿Cómo se puede convivir a partir de la tiranía de la imposición? El Movimiento al Buen Vivir Global discrepa con el uso de dicho término –pese a haber sido el elegido por los organismos internacionales– por no ser concurrente con las sinergias que, en un mundo cada vez más interconectado, deben articular y dinamizar la diversidad cultural y los valores universales.

Ante la perplejidad que, todavía generan las situaciones de desprecio y de rechazo al otro y a lo otro  diferentes que, en pleno Siglo XXI, alcanzan dramatismo superlativo en la discriminación, la xenofobia y el racismo; nuestro sentipensar –inspirado en la ancestral y  fecunda experiencia originaria-comunitaria–, se orienta a sensibilizar la conciencia universal a la necesidad de construir  mecanismos de concertación basados en la comprensión y despojados de representaciones, estereotipos y prejuicios.

De hecho, en el marco del Buen Vivir y, como reflejo de los principios que lo sustentan, el conflicto –elocuente, latente o subyacente– se resuelve en condiciones de diálogo y de respeto mutuos en donde, el consenso, es la estrategia privilegiada para alcanzar la convivencia armoniosa. Es esa práctica… es esa ética… es esa vivencia… la que hoy conmemoramos, anunciamos y compartimos como otro sueño rebelde…

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Chubut: NO a la mega-minería

El Movimiento al Buen Vivir Global se suma a las Comunidades Indígenas, a las Asambleas sociambientalistas y a la ciudadanía de la Provincia del Chubut (Patagonia Argentina) en su lucha  contra la implementación de la megaminería en ese territorio –cuya rotunda oposición se remonta al año 2002–.

Pese a la vigencia de la Ley 5001 –que prohíbe esta actividad a cielo abierto y con uso de cianuro – y, a la oposición de la mayoría de la población, el Gobierno provincial –en consonancia con una política nacional prominera– reorientó la mirada  hacia  la alternativa extractivista como opción para paliar una crisis política, financiera, económica y social acentuada por la pandemia.

Desde nuestro movimiento:

Defendemos la Vida y el derecho humano a respirar aire puro, beber agua limpia y habitar  una tierra no contaminada.

Defendemos también el derecho del paisaje patagónico a no ser herido de muerte para que, en el futuro,  las nuevas generaciones, puedan disfrutarlo en toda su belleza y extensión.

Rechazamos el accionar de las empresas que manipulan a la población con dudosos beneficios  que pretenden “compensar” los daños que provoca su actividad.

Rechazamos también la inmoralidad de los gobiernos incapaces de sostener sus promesas de campaña; de cumplir con la ley;  y de dimensionar la tragedia ambiental que una decisión desacertada puede acarrear.

¡Fuerza Chubut! NO es NO.

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Decenio de las Lenguas Indígenas

Anticipando  el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas  declarado por la Asamblea General de las Naciones  Unidas para el período 2022-2032 con el objetivo de  preservar y promover la diversidad lingüística y de llamar la atención sobre el riesgo que supone su extinción, el Movimiento al Buen Vivir Global  reconoce, en su identidad fundante,  la polifonía que encarna  este paradigma filosófico-político-cultural-espiritual-ambiental y comunicacional  como  eco de la raíz milenaria de  la Madre Tierra y como  auto-afirmación de un estar-siendo  diferente en este aquí y ahora.

Es incuestionable: las lenguas indígenas  guardan  palabras sabias; expresan sentipensares…  memorias… consejos… relatos… ruegos… cantos…; son indicativo sustancial de las identidades; saturan de sentido las cosmovivencias. Además, todo pueblo –por “minorizado” que  sea– tiene pleno derecho a utilizar su lengua, siendo éste uno de los principales derechos humanos.

Los pueblos indígenas de Abya Yala (América Latina) han encontrado, en sus diversidades lingüísticas, distintas formas para nombrar al Buen Vivir: Sumak Kawsay (en kichwa), Suma Qamaña (en aymara), Allin kawsay (en quechua), Kvme Mogen (en mapudungun), Kametsa Asaike (en Asháninka), Tajimat Pujut (en Awajún- Wampis), Teko Porá  (en guaraní), Wët Wët Fxi´zenxi (en nasa yuwe), Pishinde Waramik (en nam trik), Jlekil Altik (en tojolabal), Lekil Kuxlejal (en tzeltal), Balu Wala (en kuna), Laman Laka (en miskitu), por solo citar algunos ejemplos.

Desde el Movimiento al Buen  Vivir Global apoyamos el uso de todos los hablares de la Madre Tierra que expresen este paradigma y nos comprometemos a generar las interacciones  que coadyuven a  resignificarlo para que trascienda imaginarios, amplíe sus contextos de uso  y  –tal como ocurrió en Ecuador y en el Estado Plurinacional de Bolivia– evolucione en la esfera política y en los  documentos legislativos y constitucionales. Solamente este giro decolonial  y constitutivo de  la interculturalidad podrá lograr que la semilla del Buen Vivir germine y florezca con los sonidos propios de cada una de las lenguas indígenas  y con la sinergia de sus pueblos en los territorios de los restantes Estados-nación de este continente que sueñan un mundo en armonía y en equidad.

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Hello world!

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